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Actualidad Ciencia y Tecnología

Argentina: eliminaron a zorros depredadores y se incrementaron los ratones con hantavirus

Por Gilberto Anticona

Los depredadores naturales de los ratones colilargos son los zorros, que no perdonan una y se los comen en el acto cuando atrapan a estos roedores.

Sin embargo, hace algunos años, sin mayor sustento científico, algunos gobiernos provinciales del sur de Argentina decidieron exterminar a los raposos, conjuntamente con los pumas, por considerarlos nocivos para su ganado, que es el sustento de sus economías.

Para asegurarse que el exterminio fuera eficaz, estos infelices funcionarios incentivaron un pago de 3,000 pesos (80 dólares) por cada piel de puma y 700 (18.5 dólares) por la del zorro, lo que motivó una cacería desenfrenada que originó el desequilibrio ecológico de la zona.

Por ejemplo, según datos del Ministerio de la Producción de Chubut, provincia argentina de la Patagonia, en dicha región se eliminaron unos 5,000 zorros y 250 pumas.

¿Qué se consiguió con eso? Que la población de ratones colilargos se incremente, y también las enfermedades que traen estos animales como el hantavirus, que en su consecuencia más letal produce paro cardiorrespiratorio en las personas contagiadas con este mal.

Uno de los epicentros clave en el brote de hantavirus es precisamente Chubut.

Y lo más triste de todo esto es que la variedad del virus existente en el sur argentino es del tipo mutante, puesto que si hace algunos años se estimaba que las personas se contagiaban con el hantavirus al entrar en contacto con la orina, heces o saliva de roedores, ahora se conoce que también se puede transmitir a través de las secreciones y fluidos humanos. Menuda complicación

Cuidar el equilibrio medioambiental

La cacería sin control de depredadores produce desequilibrio en el ecosistema, han repetido hasta el cansancio los expertos, ya que se rompe la cadena trófica, y la falta de depredadores ocasiona el aumento sin control de alguna especie animal como los ratones colilargos, portadores del temible hantavirus que tiene en pánico a los argentinos de la región patagónica.

En Tailandia ocurrió un fenómeno similar,  pues los moradores de este país, en sus ansias por obtener dinero por las pieles de serpientes y culebras, eliminaron una gran cantidad de estos ofidios, lo que originó el aumento de las ratas, que al no tener depredadores naturales se dedicaron destruir grandes extensiones de cultivos.

Las serpientes y culebras, cuyo veneno de algunas especies sirve para elaborar medicamentos, se alimentan de ratas y ratones. No hay que olvidar esta cadena para no cometer errores que pueden traer enfermedades que ponen en peligro a miles de vidas humanas.

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