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Carmencita Lara: Adios a la mujer de la voz inconfundible

A la edad de 91 años dejó de existir en Lima, Carmencita Lara,  la peruana poseedora de una voz inconfundible que a través de sus interpretaciones en valses, huaynos, marineras, polcas, yaraví y pasillos hizo llorar, reir y gozar a millones de peruanos de todas las edades por lo menos durante seis décadas.

“Nos hiciste vibrar con cada letra tuya, tus composiciones ya forman parte de la cultura nacional. No hay peruano que pueda decir que no estuvo acompañado por tu inconfundible voz en cada polca, pasillo o vals. Eres eterna Carmencita Lara, y el Perú te lleva en el corazón”, escribió hoy en su cuenta de twitter el alcalde de Lima, Luis Castañeda.

Su muerte fue por causas aun desconocidas.   Según el portal Criollismo, su hija Rochi confirmó que su madre “se fue tranquila como si se hubiera dormido para siempre”. Sus familiares afirmaron que era hipertensa y su salud no mejoró en los últimos años. En el 2015 sufrió un infarto cerebral, por lo que algunas fuentes sugieren que este pudo haber sido el causante de su fallecimiento.

Carmencita Lara, cuyo nombre real fue Julia Rosa Capristán García, nació el 8 de octubre de 1926, en el distrito de Paiján, en Otuzco, La Libertad, hizo sus pininos como cantante aficionada a los 15 años, en varias radios de Lima, pero profesionalmente a los 18 años.

Doña Julia y don Víctor se conocieron en 1948, en Miraflores, cuando ella buscaba un profesor de piano. Desde entonces, se quedó junto a ella.

A don Víctor fue a quien se le ocurrió bautizarla con el seudónimo de Carmencita Lara. Al momento que ella debía inscribirse en una dependencia del estado, Julia quiso hacerlo con el seudónimo de July García. El funcionario le respondió que allí no inscribían a artistas extranjeros, dando a entender que no le gustaba el nombre. Víctor, le dijo a Julia: – “Ponte Carmencita igual que mi mamá y completamos con Lara “. Así quedó los hermanos Lara como antes eran conocidos

Al lado de Víctor, su esposo, recorrió todas las emisoras radiales en busca de una oportunidad, hasta que el primer contrato llegó. El contrato lo realizó con Radio Excelsior, el 2 de junio de 1955. El dueño de la radioemisora la había escuchado en un restaurante ubicado junto a la Plaza de Armas donde ella fue a cantar. Su primera grabación fue “Olvídala amigo”, composición del iqueño Luis R. Cueto, y de quien don Víctor fue el de la idea de grabarla. Para ello utilizaron como instrumentos de acompañamiento acordeón, cajón y contrabajo. Esto a inicios de la década del 60 en un estudio a cargo del guitarrista, don Óscar Avilés.

De allí vinieron, “Llora, llora corazón”, “Indio” de Alicia Maguiña, cantautora e investigadora, quien siempre ha resaltado el valor de Carmencita para nuestra cultura popular. Otros temas que grabó: “Clavel Marchito” de Armando Gonzáles, “Milagro” de Augusto Rojas Llerena y “El Árbol de mi casa” de Salvador Oda. Se destaca la gran labor de don Víctor que quizá si no hubiese estado al lado de Carmencita Lara, posiblemente aquella voz quejumbrosa que conocemos se hubiese perdido por algún lado. Él es quien planificaba todo en la exitosa carrera de Carmencita, quien señalaba el camino correcto para alcanzar el prestigio.

La pareja de artistas hizo una serie de aportes a la música peruana. Ella acabó con el estigma de que los criollos no cantan huaynos. Fue una innovadora del vals peruano, no sólo en su forma de interpretarlo sino también en el acompañamiento instrumental con el que contaba. Don Víctor Lara, contribuyó incorporando por primera vez el sonido del acordeón y la batería en el vals peruano. Además, ideó la fórmula exitosa de fusionar la voz femenina con el arpa.

Durante toda su vida artística, Carmencita Lara popularizó valses que le cantan al desamor, la tristeza y la esperanza. Su voz quejumbrosa es como el pañuelo que alivia las penas y la nostalgia. “Llora cholo, llora. ¡Y sufre!”, Así fue desde sus inicios hasta el día de su muerte. Carmencita Lara no sólo ha viajado por todos los rincones del Perú, sino también por varias ciudades de Europa y América Latina, en las que convocó las catarsis colectivas en sus recitales.

En el matrimonio de los artistas, tuvieron 3 hijos : Bickers, Carmen del Rosario y Rosa María Lara Capristan. y su nieta Fátima Francia.

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