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Vinicius Junior con problemas de definición: debe estudiar a Romario

Por Santiago Ottero

La crítica ha sido casi unánime, el Real Madrid jugó mejor en el partido del miércoles, pero el equipo que ganó, y por goleada, fue el Barcelona: 3-0. ¿Qué falló en el Real? Sencillo, no la encajaron en las redes.

Fallaron el francés Benzema y sobre todo el brasileño Vinicius Junior, un jugador de 18 años que hizo jugadas interesantes en el campo, pero por razones que nadie comprende, no pudo anotar una sola diana.

Jorge Valdano (Argentina), el intelectual del fútbol, ha dicho del brasileño que es un gran jugador y que  podría suceder a Cristiano Ronaldo, pero actualmente no está preparado para coger tantos “galones”, “le falta parar y levantar la cabeza”. Añadió también que no hay que confundir velocidad con precisión en torno a Vinicius.

Según el argentino, las anotaciones en el arco contrario son el resultado de practicar una y otra vez. Hizo un paralelismo entre Vinicius y Raúl, la estrella goleadora de los madrileños, quien cuando se inició en el equipo “le teníamos todo el día corrigiendo la definición  como un loco cuando debutó en el Real Madrid. El gol, claro que se entrena y Vinicius lo hará y mejorará”, precisó.

Y como para no dejar cabos sueltos en relación a la estrella juvenil del Real, Valdano ha rematado: “El problema del Madrid es que en los últimos metros está en manos de un niño muy bueno pero que aún no está hecho”. El  corolario, que Vinicius todavía está verde en materia goleadora. Es un diamante en bruto que puede corregirse.

El definidor Romario

A propósito de la personalidad de un goleador y la forma de encarar frente a las redes del arco contrario, Romario da Souza quizás podría ser el mejor retrato en el que puede mirarse el joven Vinicius, pues se trata de uno de los más grandes definidores que ha dado el fútbol brasileño, después de Pelé, claro. Quienes lo conocen afirman que por lo general solía estar relajado dentro del terreno de juego.

Sin dudas sobre sus posibilidades goleadoras, Romario sabía lo que iba a hacer y cómo hacerlo en el arco contrario. Por ello nunca le gustó que le explicaran cómo tenía que encarar a un rival, especialmente un portero.

Cuentan que en 1993, cuando debutó con Barcelona frente a la Real Sociedad, el arquero del Barça Zubizarreta trató de advertirle sobre las cualidades del arquero rival y la forma en que solía enfrentar a los delanteros, a lo que Romario, muy seguro de sí, le contestó: “¿Me va a enseñar usted a meter goles?”.

Como es obvio, la seguridad en la definición y el arte de mirar de frente al arco contrario para asegurarla fueron parte de las aptitudes de Romario, quien llegó a convertir 39 goles con el Barcelona, tanto en partidos de Liga como en Copa de Europa, y cuatro años antes, en 1989, había sido el máximo goleador con el PSV Eindhoven de Holanda. Dicen que en todo su historial llegó a anotar más de un millar de goles.

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