Publicidad

Actualidad Deportes

Bueno, ¿y qué es el gol?

Escribe Gilberto Anticona

En un partido de fútbol pueden ocurrir situaciones diversas entre dos equipos adversarios: gambetas magistrales, infracciones, chalacas, boquilla para amedrentar al rival, presión arbitral con tarjetas, etc.; todas estas acciones generan emociones de diverso calibre.

No obstante, un gol es un tema diferente, implica un momento de máxima intensidad emocional; dopamina y adrenalina en grandes dosis, tanto para el jugador y entrenador, así como para el simpatizante, hincha o fanático, donde quiera que estos se encuentren.

Al respecto del gol, tanto escritores, jugadores, entrenadores coinciden y tienen sus diferencias en referencia al significado de una diana.

Para el escritor Eduardo Galeano, en una definición erótica de la acción, el gol es el orgasmo del fútbol; concuerda con el futbolista español Adrián Fernández, quien, en un plano individual, afirma que “un gol es el orgasmo de un futbolista”.

El genial Alfredo Di Stéfano, en cambio, lleva el asunto a un plano más egolátrico: “Meter goles es como hacer el amor, todo el mundo sabe cómo se hace, pero ninguno lo hace como yo”; pero no se queda ahí, apela a una analogía entre deporte y naturaleza cuando señala que “un partido sin goles es como un domingo sin sol”.

Grandeza, suerte y vida

Más allá de egolatrías y expresiones eróticas, desde ópticas diversas, otros futbolistas tienen sus propias definiciones. David Villa cree que para un delantero, su vida es el gol, “y sin el gol te encuentras extraño”; magnífica expresión para quien tiene claro el rol que debe desempeñar cada jugador dentro del gramado.

Por su parte, el ‘Fenómeno’ Ronaldo considera que cuando metes goles “eres grande”, expresión válida por el sentido de realización y por el significado que esto implica para las masas que simpatizan con un equipo y con el fútbol en sí.

Zinedine Zidane apela a lo fortuito y casual de un evento internacional para encumbrarse planetariamente con el gol cuando concreta: “Son poquitos los jugadores que tienen la suerte de hacer goles en la final de un mundial; a mí me tocó”, refiriéndose a las anotaciones en Francia 98.

Penales, cobardía y los cualquiera

Pero un gol no es solo lo “bonito” en su celebración como sostiene el técnico Andoni Bombín, sino toda una construcción previa, un acto de valor y una concepción planificada sobre el terreno de juego que culmina en las redes.

Por ello, fuera el facilismo de los penales, puesto que “es una manera cobarde de marcar un gol”, en la acepción de Pelé.

El ganador del mundial Argentina 78, César Luis Menotti, es de la misma impresión que el ‘Rey’ del fútbol: “Cuando empecé en Rosario Central, teníamos prohibido gritar un gol, porque un penal lo hace cualquiera”.

Foto: FIFA World Cup

 

Suscríbase a nuestro boletín y reciba cada día un resumen de noticias en su correo electrónico.