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Carolina Lizárraga: Excongresista renunció al Partido Morado

La congresista Carolina Lizárraga (Foto: facebook)

La excongresista Carolina Lizárraga renunció irrevocablemente al Partido Morado por su total desacuerdo con la adhesión de la agrupación que ayudó a fundar con “el Grupo Parlamentario de un partido político que acogió y respaldó al ex presidente de la República, Martín Vizcarra Cornejo.

“En solitario, y desde hace mucho tiempo atrás, advertí pública y privadamente sobre el peligro de mostrar elementos que pudieran denotar una alianza cuestionable entre el Partido Morado y el vizcarrismo, una de las causas que le habría costado a nuestro partido el rechazo del pueblo en las urnas y el alejamiento de los principios sobre los que fundamos nuestro partido”, señaló Lizárraga en una escrito publicado en sus redes sociales.

“El tiempo, lamentablemente, agregó, nos confirma que nos hemos visto expuestos a la opinión pública como un partido que habría vendido sus principios e ideales por un espacio de poder. Se equivocan quienes piensan que salvo el poder todo es ilusión; antes están los principios y el respeto por la memoria de los inocentes”.

Carolina Lizárraga renunció irrevocablemente al Partido Morado (Foto: Facebook).
Carolina Lizárraga renunció irrevocablemente al Partido Morado (Foto: Facebook).

Este es el texto completo de la renuncia:

Lima 8 de agosto del 2021

  1. Con mucha pena comunico, en mi condición de fundadora y militante del Partido Morado, y en particular, como mujer convencida de la imperiosa necesidad de que se debe hacer política de manera diferente y decente, más allá de intereses personales y partidarios, que renuncio irrevocablemente a un partido que hoy desconozco. 
  2. Debo indicar que hasta el último momento traté de luchar por mantener la esencia del partido que fundamos y evitar esta difícil decisión, sin embargo, pese a mis mayores esfuerzos, incluyendo la defensa de la inscripción del Partido Morado, que no está siendo debidamente impulsada por parte de la dirigencia, me veo en la necesidad de tomarla luego de haber finalizado mi labor congresal para la que fui elegida e informar lo siguiente:
  • Como todos tomé conocimiento de la unión de los congresistas electos
  • por el Partido Morado al Grupo Parlamentario Somos Perú a través de los medios de comunicación y redes sociales.
  1. Desde que se dio el anuncio de dicha unión no he apreciado ni tomado conocimiento de manera oficial al interior del partido, ni en las redes sociales ni en los medios de comunicación que aquella hubiese sido previamente aprobada por los órganos directivos del Partido Morado. Tampoco he apreciado que dicho acuerdo haya sido ratificado o validado por la dirigencia del Partido Morado. Menos aún que se hubiese sometido a consulta de la militancia la decisión de formar parte o fusionarse con el Grupo Parlamentario del Partido Somos Perú.
  2. A mi juicio, no es un tema menor que la adhesión se haya realizado al Grupo Parlamentario del Partido Somos Perú, organización política que postuló al ex presidente de la República Martín Vizcarra Cornejo como candidato al congreso con el número 1, sobre quien existen investigaciones y denuncias por la presunta comisión de delitos contra la Administración Pública y sobre quien pesa una sanción de inhabilitación impuesta por el Congreso de la República luego de la tramitación de un juicio político. Más aún cuando el vocero de esa bancada ha declarado a medios nacionales que la bancada recibiría sugerencias del señor Martín Vizcarra.
  3. No puede considerarse un incidente ni tampoco un tema menor  que la adhesión se haya realizado al Grupo Parlamentario de un partido político que acogió y respaldó al ex presidente de la República, Martín Vizcarra Cornejo en cuyo gobierno, cuando la pandemia asoló con intensidad la salud y economía de los peruanos y peruanas  quienes veían con impotencia cómo sus familiares y seres queridos perdían la vida, empleos o emprendimientos a causa de la COVID-19, no se comportó como su función lo exigía. No se puede, a mi juicio, dejar de lado a las miles de personas que fallecieron durante la pandemia y cuya responsabilidad política recae en el ex presidente de la República, máxime si es que el citado ciudadano optó por procurar salvaguardar la salud de su familia y de él mismo, antes que la de todos los peruanos, cuando es un deber constitucional del Estado velar por el bienestar general.
  4. Ha sido público que, desde mi posición de congresista integrante de la Comisión de Fiscalización y Contraloría en el periodo legislativo 2020-2021, en legítimo y necesario ejercicio de la función de fiscalización que le asiste a todo parlamentario, no fui condescendiente con el entonces gobierno presidido por el ex presidente de la República Martín Vizcarra Cornejo. Por una cuestión de principios procuré que se sepa la verdad, que se determinen responsabilidades y se investiguen a profundidad las presuntas irregularidades que denunciaban algunos medios de comunicación o de las que daba cuenta la Contraloría General de la República porque aquellas denuncias e informes de control sobre presuntas irregularidades no podían obviarse o desconocerse por cuestiones de mera conveniencia u oportunidad política. Por ello, el afán de transparencia, de coherencia y de salvaguarda del interés público y la legalidad hacen que no pueda validar una unión con el Grupo Parlamentario del Partido Somos Perú.
  5. Ciertamente, los parlamentarios no están sujetos a mandato imperativo y están legitimados a tener sus propias decisiones. No obstante, en modo alguno ello puede suponer, en una democracia representativa, que los parlamentarios que fueron elegidos por una organización política, en este caso, el Partido Morado, no tengan un mínimo nivel de coordinación con la organización política, más aún en decisiones de singular relevancia como decidir formar parte, en bloque, de un Grupo Parlamentario. Los partidos políticos no deberían ser vistos como meros trampolines o herramientas para alcanzar metas personales, ni de los actuales congresistas ni de los dirigentes del partido.
  6. Ante esa situación la militancia se organizó y cursó una carta al Comité Político y a los congresistas del Partido Morado señalando su inconformidad sobre lo ocurrido y solicitando, entre otros puntos, que no se utilice el nombre del Partido Morado como parte del nombre de la bancada formada por la unión con el grupo Parlamentario Somos Perú en tales condiciones. Esta carta fue endosada por diecisiete secretarios generales regionales, miembros del Comité Ejecutivo Nacional, ex miembros de la primera Bancada Morada y militantes de las bases de la organización partidaria. Sin embargo, hasta hoy gobierna el silencio y la no rendición de cuentas.
  7. El Partido Morado no es sólo su presidente o su cúpula dirigencial, no somos sólo sus fundadores, son cientos, miles de ciudadanos que se sumaron a la construcción del sueño de construir un partido para hacer una política coherente, decente y que no recurra al pragmatismo y a las alianzas o mecanismos de siempre en la política para buscar tener mayor presencia. Si la coherencia con los principios implica seguir siendo minoría, como lo fue el Grupo Parlamentario del Partido Morado en el periodo legislativo 2020 – 2021, que así sea. Ser minoría o no tener grupo parlamentario como tal no puede ser una excusa para la inoperancia ni inacción, menos aún para legitimar cálculos políticos que sostengan decisiones pragmáticas como alianzas con grupos que respaldan a personajes con cuestionamientos y que, bajo la bandera de la “gobernabilidad”, podrían dar la impresión que lo que habrían buscado en realidad sería lograr más poder o mantenerse en el mismo u obtener algún cargo público en el Poder Ejecutivo.
  8. Como se sostuvo durante la segunda vuelta presidencial, el Partido Morado iba a mantener una posición vigilante y neutral, de construcción y oposición propositiva, pero que a su vez velaría por el equilibrio de poderes y por el respeto a la institucionalidad del Poder Ejecutivo y el Parlamento con cooperación y sin obstrucción. En ese sentido, la decisión que también se tomó de formar parte de una lista de candidatos a la Mesa Directiva con representantes del partido político que ganó la segunda elección presidencial, máxime si las propuestas, principios y la ideología del Partido Morado difieren de aquel, y tomar dicha decisión sin pasar por el respaldo o aprobación previa del partido, a mi juicio supondría una inobservancia, desplante o desconocimiento de la voz de la militancia.
  9. La militancia del Partido Morado no construyó la organización partidaria para verse expuesta frente a la opinión pública compartiendo la alianza de bancada con asesores como Miriam Morales, ex secretaria de Palacio de Gobierno en la gestión del ex presidente de la República Martín Vizcarra quien sería investigada por el caso “Richard Swing”.
  10. En solitario, y desde hace mucho tiempo atrás, advertí pública y privadamente sobre el peligro de mostrar elementos que pudieran denotar una alianza cuestionable entre el Partido Morado y el vizcarrismo, una de las causas que le habría costado a nuestro partido el rechazo del pueblo en las urnas y el alejamiento de los principios sobre los que fundamos nuestro partido.
  11. Finalmente, debo decir que he persistido sin importar que muchas veces haya sido blanco de ataques personales, muchos de los cuales habrían sido ordenados, promovidos o consentidos por la dirigencia del Partido Morado. Pero nada de eso importó porque siempre tuve el convencimiento que el Partido Morado era más grande. Yo no abandoné la causa pese al estrepitoso fracaso de la fallida candidatura y pese a todos los ataques a los que me vi expuesta.

El tiempo, lamentablemente, nos confirma que nos hemos visto expuestos a la opinión pública como un partido que habría vendido sus principios e ideales por un espacio de poder. Se equivocan quienes piensan que salvo el poder todo es ilusión; antes están los principios y el respeto por la memoria de los inocentes.

A quienes legítimamente decidan permanecer en el Partido Morado y a toda la ciudadanía, los animo a que no dejen de soñar en que sí es posible hacer política decente, coherente, transparente y realmente representativa, alejada de intereses subalternos.

Mi profundo cariño, respeto y agradecimiento siempre estará con todos los militantes morados. A dónde quiera que la vida y el destino me lleven mi compromiso seguirá firme en luchar de manera honesta por los que menos tienen y los más vulnerables.

Carolina Lizárraga Houghton