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Actualidad Especiales

John Lennon: Confesiones del asesino del líder de The Beatles, 38 años después

En las siguientes líneas el autor del artículo realiza una entrevista imaginaria al asesino de Lennon, Mark David Chapman. Está en la categoría  Atisbos, que  son artículos periodísticos literarios, basados en información periodística real publicada en medios diversos, conjeturas, aproximaciones y toques actualizados de carácter personal.  

Mark David Chapman, asesino de John Lennon (Foto: t13.cl).

Atisbos:

Mark David Chapman: confesiones del asesino de Lennon

Por Gilberto Anticona

Sala del Wende Correctional Facility, en Alden, estado de Nueva York. Un misterioso Mark David Chapman (MDCH), de 63 años, atiende a un inquieto comunicador peruano que ha ido a visitarlo. Alto, blanco, de 1.78 m de estatura, parece la imagen misma del criminal frío e impasible.

Sin más circunloquios que un ¡hola, qué tal! y la respectiva presentación, empieza el diálogo.

-Treinta y ocho años después de haber asesinado a John Lennon, ¿cuál es su pensamiento actual?

MDCH: Siento que ahora tengo una mayor comprensión de lo que es una vida humana. He cambiado mucho, estoy avergonzado. Ese es mi primer pensamiento. Lamento lo que hice.

-Dice que lo lamenta, ¿sabe Ud. que mató a uno de los cantantes más famosos de la historia, en toda la plenitud de su vida, cuando aún tenía 40 años?

MDCH: Yo contaba con 25 años cuando asesiné a John Lennon; había sobrevivido a un intento de suicidio tres años antes, estaba obsesionado y en mi interior había comenzado a escuchar voces.

-¿Qué  le decían esas voces?

MDCH: “Hazlo, hazlo, hazlo, mátalo”.

-¿Afirmó que estaba obsesionado?

MDCH: Sí, lo estaba. Tenía una idea fija: quería ser alguien, famoso, que hablaran de mí. Y sentí que al matar al principal líder de The Beatles conseguiría todo eso.

-¿Y lo logró?

MDCH: Claro que no. Me convertí en un asesino, y los asesinos no son nadie.

La religión y las declaraciones de Lennon sobre Cristo

-Mucho se ha especulado que Ud. asesinó a Lennon por cuestiones religiosas, puesto que Ud. era miembro de la iglesia presbiteriana desde los 16 años.

MDCH: No voy a afirmar ni negar. Lo que  puedo decirte es que era simpatizante de John Lennon y su banda The Beatles, pero luego terminé por odiarlo por aquella declaración suya que apareció en la revista Datebook en la que dijo: “Somos más populares que Jesús”.

-¿Tanto le hirió esa frase?

MDCH: Mucho. Recuerdo que era 1966 y la ‘beatlemanía’ estaba en todo su apogeo. Yo vivía en Texas, en el ‘Sur Bíblico’ y sus declaraciones hirieron a toda la comunidad cristiana y fueron consideradas como blasfemas, tanto que cuando The Beatles hizo su gira por Estados Unidos en dicho año, recibió una serie de críticas e intentos de agresión.

-En realidad la frase completa de John fue: “El cristianismo se irá, menguará y se desvanecerá. Nosotros somos ahora más populares que Jesús. (…) No sé qué desaparecerá antes, si el rock and roll o el cristianismo”.

MDCH: Así es. Perturbadoras declaraciones a la que luego agregó otro gesto, igual de detestable, también en 1966, en Almería (España). En esta ciudad cogió un trozo de lona militar, y parodiando la Sábana Santa de Turín, se exorcizó a sí mismo y dibujó su rostro, con gafas, barba y corona de espinas. Toda una caricatura del Mesías, una blasfemia más.

-¿Qué otra cosa no le agradaba de John?

MDCH: Que promoviera la paz y el no tener posesiones, tal como expresa en su canción Imagine, cuando en realidad llevaba una vida llena de lujos y millones de dólares.

Escena del crimen en el Dakota

-El 8 de diciembre de 1980, usted se levanta muy temprano y a las 8 de la mañana ya está a la entrada del edificio de apartamentos llamado Dakota, donde residía John Lennon.

MDCH: Era el día ‘D’ para mí. Lennon debía pasar a la eternidad. Recuerdo que llevé bajo el brazo el álbum Double Fantasy y una Smith Wesson calibre 38 debajo de la camisa.

-¿Tuvo que esperar mucho para matar a Lennon?

MDCH: A las 5 de la tarde sale el líder de The Beatles con su esposa, lo abordo y le solicito un autógrafo para mi álbum. John se muestra amable, firma y me dice: “¿Es todo lo que quieres?”. Me quedé pasmado y solo atiné a sonreír.

-Veamos. Usted está frente a John, va armado, y no se decide a actuar, ¿por qué?

MDCH: No me va a creer. Ocurrió algo increíble en ese momento. Mi parte buena ganó, quería regresar al hotel, pero no podía. Esperé hasta que regresó.

-Cerca de las 11 de la noche, si no nos equivocamos.

-A las 10.49, Lennon regresa, luego de efectuar una grabación, pasa cerca de mí, y entonces aprovecho para descerrajarle cinco tiros en la espalda. Me reservo unas balas para mí con la intención de matarme.

-¿Por qué desistió?

MDCH: ¿Sabe?, soy demasiado cobarde para quitarme la vida.

Otros objetivos de muerte y confesión personal

-Según tenemos entendido, usted tenía otros objetivos en mente para matar.

MDCH: Es correcto. Entre estos objetivos alternativos estaban los actores Marlon Brando y George C. Scott, Jackie Kennedy Onassis, y el conductor de noticias de la CBS, Walter Cronkite.

-¿Qué perseguía con eso?

MDCH: Los mismo que con el asesinato de Lennon. Pasar a la posteridad, ser recordado.

-¿Algo más que desee agregar, ama usted a alguien?

MDCH: Encontré mi paz en Jesús. Le conozco. Me ama. Me ha perdonado. Me ayudó en mi vida como no tiene idea.

-¿Qué significa para usted Gloria Abe?

MDCH: ¡Ah!, es mi esposa. Me casé con ella un 2 de junio de 1979; a pesar del desdén para que se apartara de mí luego de mi detención, no lo hizo, y durante 38 años sigue visitándome, trayendo a mi vida un oasis terrenal que no esperaba.

(Fuentes: diarios, revistas, páginas web, etc.)

Lennon y Chapman (Foto: eluniversalmx).

Información complementaria

Hace 38 años, 8 de diciembre de 1980, John Lennon fue asesinado a los 40 años por Mark David Chapman, un fanático que le disparó cinco veces por la espalda a la salida de su departamento en Nueva York.

Horas antes del deceso, Lennon le había firmado a su asesino una copia de Double Fantasy, el último disco en el que pudo participar el cantante que murió de camino al Hospital de Roosevelt acompañado de su pareja Yoko Ono.

Chapman fue condenado a cadena perpetua después de declararse culpable de asesinato en segundo grado, pero con la posibilidad de pedir libertad condicional cuando cumpliera 20 años de sentencia.

En agosto de este año el homicida de Lennon solicitó por décima vez la libertad condicional, gracia que le fue negada como en todas las oportunidades anteriores.

Fue un panel compuesto por tres personas quien le negó el beneficio al hombre que actualmente tiene 61 años, incluso cuando existían cinco cartas recomendando la libertad condicional del Chapman. El panel también recibió una carta de Yoko Ono, en la que solicitaba negarle el beneficio al homicida porque teme por su vida y la de sus hijos.

El homicida de Lennon, quien asume sentir verguenza y estar arrepentido de su delito, no podrá solicitar la libertad condicional bajo palabra hasta agosto de 2020. Mientras tanto, Chapman reconoce ser un cristiano renacido, incluso mantiene tareas dentro de la cárcel.

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