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Pedro Angulo: Es lamentable que aparezca campaña contra prisión preventiva

El exdecano del Colegio de Abogados de Lima, Pedro Angulo Arana, afirmó hoy que no es cierto que se haya dado un uso excesivo de la prisión preventiva por parte de jueces y fiscales en casos de políticos investigados   y que resulta lamentable el surgimiento de una campaña en contra de la prisión preventiva y que pretende desautorizar a los fiscales y jueces que hoy libran el difícil combate contra la corrupción.

“Si acaso se produce un caso así (de presunto abuso en su aplicación), se debe propender a que se corrija dentro del mismo sistema, lo que supone hacer uso de apelaciones o nulidades, según sea el caso y hasta se puede acudir a la vía constitucional; pero, lo que no debe hacerse son campañas interinstitucionales, en contra de los magistrados que cumplen su trabajo con sacrificio y asumiendo riesgos, para conseguir un mejor Perú”, señaló el jurista en un artículo publicado en su cuenta de Facebook. Este es el texto completo:

¿Abuso de la prisión preventiva?

En lo personal estaría conmovido si las reflexiones sobre el uso exagerado de la prisión preventiva, hubiera nacido a partir de los casos que involucraran a personas incapaces de pagar a sus defensores.

También me hubiera importado si los casos de las prisiones preventivas que motivaran a levantar la voz, fueran el de alguna mujer maltratada que defendiéndose hirió de muerte a su consorte o el del hijo que, en defensa de su madre, atacó a su padre.

Quizá hubiera sido bueno, que alguien levantara primero la voz, reconociendo que hay un porcentaje alto de personas privadas de su libertad y sin condena; pues eso hubiera querido decir que estamos cambiando.

No ha ocurrido que la actual queja, se hubiera iniciado por alguno de los tres motivos citados anteriormente, sino que surge porque políticos investigados por corrupción han sido privados de su libertad, y se dice y repite que en ello hay arbitrariedad.

Ahora todos se olvidan del reproche que se hizo a los magistrados por el escape del señor Toledo Manrique. Ninguno de los que critican la prisión preventiva, recuerdan la huida del señor Hinostroza Pariachi ni la libertad del señor Sotomayor, que luego escapó de la justicia.

Todos olvidan que el abuso de esa figura, bajo el Código de Procedimientos Penales, fue lo que determinó que se adoptara el Código Procesal Penal, y que para mejor combatir la corrupción, se aplicara este último, para tales delitos.

Adicionalmente, se pidió que se aplique el nuevo código, para todos los casos de prisión preventiva, ya que es más garantista, pues para que se dicte aquella medida gravosa, se exige la realización de una audiencia.

Así pues, en nuestro país para que se dicte una prisión preventiva, se tiene que realizar una audiencia, con conocimiento previo de cargos y elementos de convicción, con tiempo para preparar la defensa y con las garantías de defensa contradictoria en igualdad de condiciones, publicidad y oralidad.

Ahora, sin embargo, todo parece poco o nada, pues disgusta igual que los parciales o amigos sean privados de su libertad, y pareciera que poquísimos casos que pueden ser discutibles, se convierten en regla y que en los casos de políticos hubiera un uso excesivo de la prisión preventiva, lo cual no es verdad.

Es cierto que en el caso de Kuczinski parecen excesivos los 36 meses, y más aún, podría haberse dado una detención domiciliaria; pero, eso es muy probable que ocurra a resultas de la apelación y no se puede decir que existan ni siquiera dos casos parecidos.

¿Hay más casos? Aunque mañana, tarde y noche se repite que el caso de la señora keiko es arbitrario, ello no es así, pues en él, se aprecia claro el ataque al fiscal del caso, y por tanto el atentado contra la realización de la investigación que se buscaba perjudicar.

Otros casos no pertenecen a la prisión preventiva, sino al uso de la detención preliminar judicial, por lo que resulta una confusión considerarles como un solo problema y debe distinguirse sus fines diferentes, para analizarles de modo distinto.

Lo lamentable, es que a nuestro criterio, está surgiendo una campaña en contra de la prisión preventiva y que pretende desautorizar a los fiscales y jueces que hoy libran el difícil combate contra la corrupción. Y esto último parecería indicar no solo que no cambiamos sino que no deseamos cambiar.

Y sobre esto último, tenemos que reafirmar que tales expresiones de no desear un cambio, no reflejan el sentir de los ciudadanos del Perú en su gran mayoría, que se encuentran cansados de ver campear la impunidad.

Por lo referido, es que bien podemos decir que algún uso que se piense equivocado o exagerado de la prisión preventiva, no pasa de lo excepcional, cosa que puede suceder en cualquier sistema, como parte de la expresión de criterios diferentes y libres de los magistrados.

Si acaso se produce una caso así, se debe propender a que se corrija dentro del mismo sistema, lo que supone hacer uso de apelaciones o nulidades, según sea el caso y hasta se puede acudir a la vía constitucional; pero, lo que no debe hacerse son campañas interinstitucionales, en contra de los magistrados que cumplen su trabajo con sacrificio y asumiendo riesgos, para conseguir un mejor Perú.

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