Actualidad Opinión

Perú: Marchas y contramarchas [opinión]

Gente alrededor de mercados en horas de la cuarentena (Foto: Ministerio del Interior).
Gustavo Romero,foto para artìculos
Gustavo Romero Umlauff (Foto: agendapais.com)

por Gustavo Romero Umlauff

Como abogado en ejercicio, no sólo estoy obligado a la lectura de los dispositivos que, ahora, cambian abruptamente de un día a otro, sino que soy testigo de las numerosas dificultades de los trabajadores, los micro empresarios, las pequeñas empresas industriales o las de servicios, debido a esa falta de certeza para saber si se cumplen los protocolos, o si determinados grupos de personas podrán trabajar o no, o si la página del Ministerio de Trabajo seguirá con las mismas dificultades técnicas para atender los requerimientos o si la ministra de este sector seguirá poniendo cortapisas a las empresas para el inicio de las actividades.

En verdad, hasta el día de hoy, hay enormes dudas si se podrán abrir las empresas y retornar al trabajo.

Pero, quizás, uno de los temas más inconsistentes dictados por este Gobierno es la prohibición impuesta por el Ministerio de Salud para que retornen a las labores las personas mayores de 60 años o aquellos que tengan obesidad, o sufran enfermedades como hipertensión arterial, cáncer, asma y diabetes, entre otras, cuando la Presidencia del Consejo de Ministros, un día después, dicta otra normativa elevando la edad a 65 años y desdiciendo lo que dijo el otro sector.

Estas discordancias entre lo que determinan los distintos entes gubernamentales, revela no sólo esta falta de liderazgo y orden sino el desconocimiento de una realidad social de nuestro país y muestra una absoluta mediocridad en el dictado de las normativas.

Es evidente que las autoridades no evaluaron cabalmente las consecuencias al imponer prohibiciones tan drásticas para aquellas personas mayores de 60 años o con sobrepeso. Parece ser que los burócratas de este Gobierno no sabían o no saben que un aproximado del 12.5% de la población peruana tiene más de 60 años, y que el mayor rango de sobrepeso y obesidad se encuentra entre los adultos entre 30 y 59 años, que llega al 64% de la población. ¿Cómo harían para que estos 2 grupos vulnerables de más de 24 millones de nuestros compatriotas puedan solamente comer o llevar un pan a su familia? ¿Cuál serían las contingencias adoptadas por el Gobierno para poder suplir todo ello? ¿A criterio de los burócratas toda aquella población se tendría que quedar en sus casas tranquilamente y mirando la TV?

Como ejemplo de una falta de razonabilidad de las normativas, en el actual Gabinete el 47% de los ministros o bien sufren de obesidad mórbida o bien tienen más de 60 años. Es decir, ni siquiera el Ministro de Salud se dio cuenta que dentro del mismo equipo que él forma parte, sus colegas estarían dentro de la prohibición.

No sólo el señor Víctor Zamora ha revelado su absoluta falta de liderazgo, empatía y, ahora, su indolencia para seguir en el cargo de ministro de Salud, sino que sus burócratas de escritorio no tienen la menor idea quienes somos los que constituimos la población del Perú.

Lea también en agendapais:

Minsa: Norma sobre uso obligatorio de guantes no duró ni un sólo día

 

 

Suscríbase a nuestro boletín y reciba cada día un resumen de noticias en su correo electrónico.