miércoles, noviembre 30, 2022
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Sería antijurídico negar que en las elecciones de octubre se consulte la posibilidad de una Nueva Constitución

«Sería antijurídico negar que en las elecciones de octubre se consulte la posibilidad de una Nueva Constitución»

Por Guillermo Ruiz Guevara

En medio de una “guerrilla” política, entre los adeptos a Pedro Castillo Terrones, PCT, de Perú Libre. versus “la resistencia” o las naranjas de la oposición, se anuncia un Proyecto de Ley para que, en la fecha de las elecciones regionales-municipales, de octubre, se incluya una consulta sobre si la ciudadanía desea o no que se de una Nueva Constitución.

Cabe señalar que, en el ambiente grisáceo actual, en el que priman las manifestaciones contra el Ejecutivo y contra el Congreso, donde tercian las organizaciones de uno y otro bando, en un espectáculo de todos contra todos, en ese ambiente, se nota escasa o nula inteligencia del trato a la idiosincrasia de los peruanos y una total falta de análisis de coyuntura socio-económica.

No existe norma ni principio jurídico que niegue la viabilidad de una Nueva Constitución. Téngase presente que la ciudadanía no requiere norma alguna para tal efecto, pues ella está por encima de toda norma y tiene el Derecho natural de constituirse y reconstituirse, la preeminencia de la ciudadanía es la facultad de establecer las condiciones de sus relaciones y de esa condición surge una Constitución que las rige.

En consecuencia, existe la viabilidad de instituir una Asamblea Constituyente para que elabore la Nueva Constitución. Negarlo es antijurídico, es una bestialidad de los ignorantes del Derecho.

Si cabe discutir la pertinencia, la oportunidad o la metodología para su redacción y aprobación. Estas son dos cuestiones sencillas, que son discutibles, en extremo debatibles, en razón del clima político.

Una de las partes discutibles comprende la pertinencia, quiénes son los agentes sociales que garanticen la confiabilidad suficiente para el encargo de la elaboración del nuevo cuerpo constitucional. Tales agentes serán personas naturales y representantes de las personas jurídicas que representan a la sociedad.

Acaso son visibles los académicos, politólogos o analistas de la realidad nacional, políticamente independientes o partidarizados, pero con la objetividad mental para actuar en el debate de ejercicio intelectual constitucional, ¿Son identificables? Y, además de la calidad, en cantidad apropiada para tamaño encargo.

Siempre en el ámbito de la pertinencia, los partidos, los Colegios Profesionales, los gremios –tanto de la gran empresa como de los sindicatos- ¿Están en condiciones de asistir al debate constitucional descargados de intereses y contra-intereses? Si bien el debate pro-constitucional es, justamente, el encuentro de pareceres diversos sobre la realidad socio-productiva, el momento actual está plagado de rencillas y encono. En el año 1979, se aprobó una Constitución en la que prevaleció el interés compartido de recobrar la civilidad; en 1993 se aprobó una Constitución impuesta por un tirano, asolapados sus propósitos, en ese momento, pero corruptor de medios y políticos a los que titeriteó a su antojo, con el beneplácito de los banqueros e industriales, a los que satisfizo en su mercantilismo.

PCT dijo, meses atrás, que participarían en la elaboración de la Nueva Constitución los representantes del pueblo. Esta opción, deseable, es imposible de articularla, aunque se den debates descentralizados, pues tomaría largos meses o años armonizar conclusiones. Evalúese, también, cuan preparados están los representantes del campesinado, agricultores, transportistas y otros grupos sociales, que merecen el respeto de sus aportes y será preciso sintetizar su representación en número y representatividad. Caso que deberá ser tratado con el esmero que obliga una amplia participación y la cualidad de los mismos.

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Foto: Facebook

La oportunidad es otro factor que debe revisarse, ¿Son tiempos de discutir una Nueva Constitución? De pronto una reforma de temas cruciales sea la primera fase, mientras se abocan los esfuerzos a aproximar a los agentes políticos, restructurar sus organizaciones; definir a los actores, en condiciones de legitimidad y trayectoria. La identidad y construcción de nación está en crisis, entonces, ¿Qué se debatirá en la Asamblea Constituyente si los peruanos están sujetos a rivalidades intestinas? El Ejecutivo, el Congreso, el Poder Judicial y las entidades de mayor volumen protagonizan hechos repudiados por la población. Para el debate constitucional, el clima debe ser horizontal, lo mejor posible, y en esto deben ser responsables las mismas organizaciones citadas.

El otro aspecto es la metodología. El Congreso actual no está calificado para debatir una Nueva Constitución, ¿Alguien lo duda? Si fuese una Asamblea Constituyente, está deberá previamente diseñarse, para que en elecciones democráticas las asuman legítimos integrantes. Designar personas o instituciones, unilateralmente, encerraría riesgos inútiles e innecesarios. El formato deberá ser la elección, quizá descentralizada como ponderada; y con reglas que no generen controversias, para garantizar su aceptación.

La redacción no es todo el proceso. Luego viene la aprobación, que dependerá del proceso realizado, para que la población en referendo posterior la apruebe y el Congreso la sancione para su puesta en vigencia.

La gran discusión habida, hasta la fecha, se origina en los interesados por sostener el estatuto quo, enfrentándose a la población que está harta de los politicastros y sus defensores. Este hecho no lo aquilatan los lurdistas, los gersistas, los delcastillistas y todos los que les rodean. Aún creen que la ingenuidad es mayoritaria. Quizás regresen a las organizaciones internacionales a interponer sus quejas y ahondar el ridículo.

Pleno del Congreso (Foto: Congreso de la República)

Los que niegan una Nueva Constitución no aceptan que, en el ámbito nacional, fuera de las ciudades principales del país, cuanto más lo nieguen los partidos políticos y los encargados-defensores de los grandes estudios de abogados, menos les creerán.

Perú asistirá a una encrucijada. Los congresistas en ejercicio no podrán negar la aprobación del Proyecto de Ley anunciado por el Ejecutivo, sería antijurídico, pero pretenderán otros recursos para evitarlo. Vienen tiempos más críticos. Habrá de estar alertas.

Las opiniones expresadas en este texto periodístico son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Agenda Pais

 

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Elí Joacim del Aguila Tuanama
Elí Joacim del Aguila Tuanamahttps://www.agendapais.com
Periodista, con experiencia en el manejo de medios de comunicación masivos, respaldados por 31 años consecutivos de ejercicio periodístico en Radioprogramas del Perú, RPP (donde ejerció cargos jefaturales desde 1995 hasta el 2013) y siete años como director del periódico digital Agenda País.
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