Actualidad Politica Vídeos

Terminó legislatura y no se aprobó Proyecto de Ley del régimen laboral agrario

Terminó legislatura y no se aprobó Proyecto de Ley del régimen laboral agrario (Foto: Congreso de la Repùblica).

Terminó la legislatura ordinaria del presente período y el Proyecto de Ley del régimen laboral agrario, sometido a discusión este sábado y domingo últimos en jornadas extraordinarias, no logró ser aprobado por no alcanzar los votos suficientes (Hubo 46 votos en abstención, 43 en contra y 23 a favor).

Esta iniciativa buscar llenar el vacío que dejó la Ley de Promoción del Sector Agropecuario que quedó sin efecto por decisión del Congreso y el Ejecutivo, tras el cierre de carreteras por parte de trabajadores agroexportadores que dejó por lo menos dos fallecidos,

Ante este inesperado resultado (registro de mayor número de abstenciones) la Mesa Directiva presidida por Mirtha Vásquez en aplicación del Reglamento, declaró sin resolver el tema, oportunidad que permitió al presidente de la Comisión de Economía, Anthony Novoa Cruzado (AP), pedir, mediante una cuestión previa, el retorno de la propuesta a su grupo de trabajo tras comprometerse a elaborar un nuevo texto consensuado en una semana, la que sería vista luego por la Comisión Permanente, antes de finalizar este mes.

Esta decisión se tomó luego de un amplio debate en el que fue presentado un tercer texto sustitutorio, sustentado por el presidente de la Comisión de Trabajo, Daniel Oseda Yucra (Frepap), en el segundo día consecutivo de debate.

Un pedido de reconsideración del congresista César Combina Salvatierra (APP) de la votación que dejó sin resolver la propuesta legislativa no logró ser aprobada. Solo obtuvo 20 votos a favor, 87 en contra 87 y cinco abstenciones.

Las discrepancias surgieron básicamente en aspectos vinculados al sueldo de los trabajadores, a determinados beneficios laborales, generación de sobrecostos, la prolongación de incentivos de los agroexportadores, no diferenciar el impacto de las medidas sin tener en cuenta el tamaño de las empresas, no incluir a otros sectores de agroexportadores, entre otros

El Pleno

La sesión fue convocada por el Decreto de Presidencia N.° 003-2020.2021-P/CR, que amplió la Segunda Legislatura Ordinaria del Período de Sesiones 2020-2021 hasta el 20 del presente mes, para continuar con el debate, que duró más de siete horas, sobre el Proyecto de Ley N.° 6826.

También se planteó una cuestión previa, presentada por el congresista Jorge Vásquez Becerra (AP), para que la propuesta sea devuelta a las comisiones para un mayor estudio. Se registraron 40 votos en contra, 28 a favor y 47 abstenciones. Siendo mayor el número de votos en abstención, la situación otra vez quedó sin resolver.

Posteriormente, Vásquez Becerra intervino para retirar su cuestión previa a fin de agilizar y evitar que se frustre el proceso, habida cuenta, que no tuvo intención de perjudicar a los trabajadores, según señaló.

Propuesta

El tercer texto sustitutorio, que fue sustentado por el presidente de la Comisión de Trabajo, Daniel Oseda Yucra (Frepap) no satisfizo a los parlamentarios de las distintas bancadas.

El documento planteaba que la jornada laboral ordinaria no debía exceder de ocho horas por día o de 48 horas por semana.

Empero, proponía que se podía establecer por ley, convenio o decisión unilateral del empleador una jornada inferior a las máximas ordinarias, sin afectar la remuneración diaria.

Asimismo, que a la Remuneración Mínima Vital (RMV) se le sumaba el Bono Especial por Trabajo Agrario (BETA), equivalente al 50 % de la RMV, bonificación sin carácter remunerativo.

Una CTS equivalente a 9.72 % y gratificaciones a 16.66% de la Remuneración Mínima Vital (RMV).

Especificaba que la Remuneración Diaria (RD) era equivalente a una Remuneración Mínima Vital (RMV), dividida entre 30 días. Sobre esta remuneración se planteaba el cálculo y pago de la CTS y las gratificaciones de fiestas patrias y de navidad conforme a sus dispositivos legales.

El derecho a la remuneración diaria se generaba, siempre y cuando se labore más de cuatro horas diarias en promedio.

Entre otros aspectos, la iniciativa proponía que la contratación de un trabajador agrario por pequeños plazos que dentro del período de un año superen los dos meses, le da el derecho a ser contratado preferentemente cada vez que el empleador contrata trabajadores.

También que si el trabajador es contratado bajo la modalidad de contratos intermitentes, de temporada o similares, por un mismo empleador, dos veces consecutivas o no consecutivas, tenía preferencia a ser contratado por el empleador en las siguientes temporadas.

Este es el texto sustitutorio completo discutido este domingo en el Pleno del Congreso que no alcanzò los votos suficierntes para su aprobación.

Propuestas contrapuestas

Los parlamentarios de distintas bancadas se manifestaron a favor y en contra de uno y otro sector, pero coincidieron en destacar la importancia de la ley, la necesidad de que se respeten las leyes laborales, que se den incentivos a la actividad agropecuaria y que se realicen distinciones de deberes y derechos entre la gran, mediana y pequeña empresa.

La congresista Martha Chávez Cossío (NA) dijo que las modificaciones se realizaban como “si fuera un mercado persa” con subidas y bajadas de los porcentajes.

Ricardo Burga Chuquipiondo (AP) cuestionó los sobrecostos laborales que se estaban generando y que serían las medianas y pequeñas empresas las afectadas y, por ende, los trabajadores.

El congresista Cesar Combina Salvatierra (APP) lamentó que la propuesta no recogiera los aportes de su bancada y pidió considerar el proyecto en minoría, sustentado por su colega de bancada, Napoléon Puño Lacarnaqué, que planteaba un sueldo de 58.77 soles diarios.

El congresista Manuel Merino De Lama (AP) consideró que la propuesta tenía que cambiar de nombre, puesto que no se incentivaba al sector y pidió la inclusión de actividades agroindustriales relacionadas con trigo, tabaco, semillas oleaginosas, aceites y cerveza, las que estaban impedidas en el proyecto; y que las exoneraciones tributarias se amplíen hasta el 2031.

El congresista Fernando Meléndez Celis (APP) sostuvo que la iniciativa no recogía las expectativas de un sector laboral esclavizado y tampoco que no se reconsidere a los sectores productores de palma de aceite y otros.

Su colega Hans Troyes Delgado (AP) consideró que en la propuesta no hay incentivos, sino que está terminando con el plazo de beneficios e incentivos a la empresa, sin diferenciar las necesidades de la gran empresa, mediana y pequeña.

Daniel Olivares Cortés (PM) indicó que, vía la negociación, los trabajadores y los empresarios podían llegar a mejores condiciones laborales, teniendo en cuenta el tamaño de las empresas.

Gilmer Trujillo Zegarra y Widman Vigo Gutiérrez (FP) propusieron prolongar el 15 % de IGV a las empresas hasta el 2031 y que sirva de crédito fiscal a las micros y pequeñas empresas, para que no desaparezcan.

Lo consideró reglamentarista, y que pagar un horario nocturno implicaban un aumento encubierto de sueldo. Asimismo, que los deberes aplicados a las grandes empresas perjudicarán significativamente a las medianas y pequeñas, como por ejemplo, la implementación de una posta y un médico o una enfermera para la atención de los trabajadores.