Jose Antonio Kast quiere poner físicas barreras para evitar el ingreso de ilegales a su pais
Chile: El gobierno de José Antonio Kast pasó de las palabras a la acción. Con maquinaria pesada y un despliegue militar sin precedentes, Chile inicia la construcción de una barrera física que busca sellar los pasos no habilitados con el Perú.
No se trata solo de una promesa de campaña de José Antonio Kast, sino de una política de Estado en marcha (2026), y que a decir del canciller de Perú, Hugo de Zela, “no ha sido una sorpresa” por cuanto el propio presidente de Chile transmitió personalmente, en la reunión que sostuvieron el pasado 10 de marzo, su intención de coordinar con el Perú para pasar de las propuestas de campaña a la acción.
Plan Escudo Fronterizo contempla:
Muros y terraplenes: Construcción de estructuras de hasta 5 metros de altura en sectores considerados críticos (entre los hitos 1 y 15, cerca de Chacalluta).
Zanjas: Excavación de fosas de unos 3 metros de profundidad para impedir el paso de vehículos y personas por pasos no habilitados.
Despliegue militar: El envío de aproximadamente 3,000 efectivos de las Fuerzas Armadas y Carabineros de forma permanente para patrullar la zona.
Vigilancia tecnológica: Uso de drones con reconocimiento facial, cámaras térmicas y sistemas biométricos para detectar cruces en tiempo real.

Sustento fáctico
El uso de maquinaria pesada para levantar muros de 5 metros y excavar zanjas de 3 metros no es solo una barrera visual, sino un obstáculo mecánico diseñado para detener vehículos de tracción integral y el paso a pie en zonas desérticas.
La asignación de recursos extraordinarios para el patrullaje de 3,000 efectivos militares en la frontera norte valida la seriedad y la prioridad que el gobierno chileno le otorga a esta medida.
Sustento Geopolítico: La Seguridad Nacional vs. Integración
Chile justifica estas medidas bajo el concepto de Soberanía y Seguridad Nacional.
Combate al Crimen Organizado: El argumento oficial sostiene que la frontera es porosa y que por allí ingresan bandas transnacionales (como el Tren de Aragua). La barrera se presenta como un filtro necesario para recuperar el control del territorio.
Efecto en la Relación Bilateral: Para el Perú, y específicamente para Tacna, esto representa una alteración de la dinámica fronteriza. El «muro» afecta los acuerdos de libre tránsito y la percepción de vecindad entre ambos países.
Sustento Legal e Internacional: El Dilema de los Derechos Humanos
La xenofobia y el derecho internacional:
Principio de No Devolución: El derecho internacional prohíbe rechazar a personas que huyen de persecución sin un debido proceso. Un muro físico es una «negación de facto» que no distingue entre un criminal y un refugiado.
Crisis Humanitaria: Al cerrar pasos, se empuja a los migrantes hacia rutas más letales (minas terrestres antiguas o condiciones climáticas extremas), lo que podría generar responsabilidad internacional para el Estado chileno ante la CIDH (Corte Interamericana de Derechos Humanos).
Sustento Social: Percepción de Inseguridad y Xenofobia
Periodísticamente, es vital analizar el contexto social:
El «Clamor Popular»: Kast sustenta su medida en una ciudadanía chilena que percibe la migración descontrolada como la causa principal del aumento de la delincuencia.
Riesgo de Estigmatización: El muro no es solo de concreto; es simbólico. Alza una barrera psicológica que refuerza discursos de odio o rechazo hacia el ciudadano extranjero, lo cual puede ser calificado como una medida con tintes xenofóbicos si no se acompaña de políticas de integración.
La parte peruana
Durante la última conferencia de prensa del Poder Ejecutivo, la presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles comentó: “Las decisiones de los países son autónomas. No tenemos más que respetarlas. Tomaremos medidas si consideramos que estas impactan en la seguridad del país. Estamos tomando conocimiento de estos decretos”.
