Botafogo no pudo superar el 6 a 1 que la semana pasada le propinó el “papá”
Cienciano del Cusco escribió un nuevo capítulo glorioso en su historial internacional al sellar su clasificación a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, fase a la que vuelve después de 23 años. Pese a caer por 1-0 ante Botafogo en el Estadio Olímpico Nilton Santos, el conjunto peruano hizo valer la aplastante ventaja obtenida en el partido de ida para avanzar con un marcador global de 6-2.
El «Papá» saltó al césped carioca respaldado por el categórico 6-1 conseguido la semana pasada en el Cusco, un resultado histórico que significó la mayor victoria de un club peruano sobre un rival brasileño en torneos CONMEBOL. En aquel encuentro de ida, la ‘Furia Roja’ desató un verdadero vendaval con un triplete de Matías Succar, un doblete de Neri Bandiera y un tanto de Marcos Martinich, todo esto en ausencia de su artillero Carlos Garcés por suspensión.
El partido de vuelta mostró a un Botafogo volcado al ataque desde el primer minuto, empujado por la urgencia de descontar la abrumadora diferencia encajada en Cusco. Sin embargo, la propuesta del conjunto brasileño careció de claridad de ideas y chocó constantemente contra el repliegue bajo y ordenado de Cienciano, que priorizó el orden defensivo, cerró los pasillos internos y desgastó progresivamente el ímpetu de su rival.
El solitario gol
La única anotación del encuentro llegó tras un centro al área donde la zaga peruana no logró despejar con contundencia; el atacante albinegro aprovechó ese balón suelto en el área chica para batir al portero cusqueño con un remate a quemarropa. Pese al tanto, el gol resultó ser un espejismo para los locales, que no volvieron a generar situaciones de peligro real durante el resto del compromiso. Con el correr de los minutos, la solidez del cuadro peruano terminó por desarmar anímicamente al ‘Fogão’.
Cuestionamientos
La eliminación a manos del cuadro imperial generó una ola de indignación y fuertes cuestionamientos por parte de los medios especializados en Brasil, los cuales tildaron el resultado de «papelón histórico» y «fracaso imperdonable».
Globo Esporte calificó la eliminatoria como una de las páginas más oscuras del club en torneos internacionales, enfatizando que el equipo fue humillado en la ida y mostró una preocupante falta de recursos para remontar en casa ante un rival tácticamente superior.
Por su parte, Lance! cuestionó duramente la actitud del plantel y la gestión del cuerpo técnico, señalando que dejar ir una Copa Sudamericana donde eran favoritos expone serias grietas en la planificación de la temporada.
UOL Esporte remarcó que la victoria por la mínima en Río de Janeiro fue un premio de consolación insuficiente para una hinchada que abandonó el estadio entre abucheos y gritos de protesta.
Con la clasificación sellada en un global de 6-2, Cienciano ratifica su mística en el torneo continental y celebra su acceso a los ocho mejores del certamen, mientras que Botafogo entra en una profunda crisis institucional y deportiva.
El pitazo final desató la celebración de la delegación peruana en pleno césped del Nilton Santos. Cienciano no solo eliminó a uno de los contendientes más poderosos del balompié brasileño, sino que reafirmó la vigencia de su mística internacional en el torneo que lo vio coronarse campeón. Ahora, ubicados entre los ocho mejores equipos del continente, los dirigidos por el comando técnico cusqueño aguardan en la siguiente fase de la Copa Sudamericana con la moral al tope, demostrando que la tradición y el peso de la camiseta siguen siendo argumentos válidos en el fútbol de alto rendimiento.



