Planta Regasificadora: “Dejaremos por lo menos las bases del concurso”, expresó el titular del MINEM
Planta Regasificadora. El proyecto para levantar una instalación destinada a convertir gases licuados a muy bajas temperaturas (criogénicos) y devolverlos a su estado gaseoso, diseñado en el pasado por diversos gobiernos, será retomado por el actual régimen de transición antes de terminar su periodo.
El anuncio formulado por el ministro de Energía y Minas, Angelo Alfaro Lombardi y la presidente del Consejo de Ministros, Denisse Azucena Miralles Miralles , se produce en momentos que el pais atraviesa un desabastecimiento agudo de Gas Natural Vehicular a causa de la ruptura y posterior deflagración en un tramo del ducto que conecta Camisea con la costa, operado por la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), específicamente en el distrito de Megantoni (Cusco), a la altura del kilómetro 43 (KP 43).
La situación afecta principalmente a Lima, Callao e Ica, y ha generado largas colas en las estaciones de servicio (grifos), el cierre de muchos establecimientos por falta de stock y un racionamiento estricto del combustible, lo que llevó a que un sector de transportistas anunciara movilizaciones a la sede del MTC en busca de alternativas al racionamiento del GNV.

“Gobiernos anteriores lo han dejado, vamos a retomarlo y esperamos en el poco tiempo que nos queda, pero con la total responsabilidad que estamos trabajando, dejar por lo menos la base del concurso o el proyecto listo para lanzarlo para que el Perú tenga una planta Regasificadora de Gas y no volvamos a pasar estos terribles momentos que estamos pasando de crisis”, explicó el ministro de Energía y Minas, Angelo Alfaro Lombardi.
Actualmente, el suministro de gas depende de la integridad del ducto operado por TGP. Ante una rotura o deflagración (como la ocurrida en el kilómetro 43 en Megantoni), el flujo se corta. La planta permitiría procesar gas almacenado en estado líquido para mantener la red activa sin depender exclusivamente del tubo que viene del Cusco, es decir, servirá como un mecanismo de seguridad energética y respaldo para evitar el desabastecimiento de Gas Natural Vehicular (GNV) en la costa peruana, como sucede actualmente.

La planta tiene la capacidad técnica de tomar gas licuado (transportado criogénicamente a muy bajas temperaturas) y devolverlo a su estado gaseoso. Esto permitiría inyectar combustible directamente a las redes de Lima, Callao e Ica, que son las zonas más vulnerables ante cortes en la sierra.
Al actuar como un «seguro», la planta evitaría:
Las largas colas en las estaciones de servicio (grifos).
El cierre de establecimientos por falta de stock.
El racionamiento estricto que afecta la economía de los transportistas.
Conflictos sociales y movilizaciones hacia entidades como el MT

En conclusión, la planta funcionaría como un «pulmón» de reserva. Mientras el sistema actual es lineal (si el tubo se rompe, el gas no llega), la planta regasificadora introduce una fuente alterna que convierte el gas almacenado en líquido nuevamente en gas utilizable para los vehículos y la industria. Esto evitaría cualquier tipo de colapso.
«Dejaremos las bases del proyecto»
“Gobiernos anteriores lo han dejado, vamos a retomarlo y esperamos en el poco tiempo que nos queda, pero con la total responsabilidad que estamos trabajando, dejaremos la base del concurso o el proyecto listo para lanzarlo para que el Perú tenga una planta Regasificadora de Gas y no volvamos a pasar estos terribles momentos que estamos pasando de crisis”, declaró por su lado la presidente del Consejo de Ministros.
Denisse Miralles encabezó una conferenciade prensa en la que aseguró que el Gobierno, junto con el sector privado, había desplegado una respuesta inmediata frente al incidente ocurrido en el KP43, en el distrito de Megantoni, Cusco y que la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP) ya se encuentra en la zona ejecutando labores de intervención y reparación de la infraestructura afectada.
Esto se realiza, señaló, con el objetivo de restablecer de forma inmediata la continuidad del servicio energético.
Indicó que, para acelerar las tareas de atención, el Gobierno ha puesto a disposición recursos logísticos de las Fuerzas Armadas, junto a operadores privados, ampliando así, la disponibilidad de helicópteros que facilitan el traslado de personal, equipos y materiales hacia la zona de intervención.
En ese sentido, Miralles Miralles informó que el Gobierno ha dispuesto la aprobación de un decreto supremo que autoriza, de manera inmediata, a las empresas e industrias, el uso de combustibles y energías alternativas, como son el diésel, el GLP y otros, durante este periodo de contingencia, con el objetivo de asegurar que las medidas de racionalización prioricen los hogares y el transporte público.
Para ello, Osinergmin brindó disposiciones regulatorias transitorias para facilitar la adopción de estas alternativas energéticas, garantizando la flexibilidad operativa y el sentido de urgencia.
De la misma manera, el decreto supremo también permite a OEFA la suspensión temporal de acciones de fiscalización para las empresas que opten por hacer este cambio de combustible alternativo autorizado durante este periodo.
“El Gobierno ha activado, además, un mecanismo de racionalización desde el primer momento, con el objetivo de garantizar el suministro de gas natural, manteniendo asegurada la provisión de los hogares, el transporte masivo y los activos críticos del país, priorizando en todo momento estos servicios que son esenciales para la población”, aseveró.
Como parte de las medidas adoptadas para enfrentar esta situación excepcional, el Comité de Gestión para el monitoreo de la crisis energética, dispuso evaluar y facilitar el uso temporal de combustibles alternativos al gas natural, como el diésel o el GLP, en aquellos casos en los que determinadas industrias requieran mantener la continuidad de sus operaciones productivas mientras se restablece el suministro del gas natural.

