Este cómputo por la 2da Vuelta Electoral es al 97,029 %
ONPE Resultados. Roberto Sánchez Palomino sigue adelante en el recuento de votos por la presidencia de la República. De acuerdo a la última cifra dada a conocer por la Oficina Nacional de Procesos Electorales, el candidato de Juntos por el Peru aventaja a Keiko FujimorI, de Fuerza Popular, por 26,583 votos al 97,029. Estas son las cifras:

La diferencia de votos entre uno u otro candidato refleja lo que el país vive: un infarto electoral voto a voto. Esa diferencia de poco más de 26,500 votos es un margen minúsculo cuando hablamos de millones de electores, repitiendo casi al calco los escenarios hiperajustados que Keiko Fujimori ya vivió en 2016 contra Kuczynski y en 2021 contra Pedro Castillo.
Además, el avance al 97% de la ONPE muestra cómo la balanza se inclinó levemente hacia Roberto Sánchez gracias al voto de la sierra y las zonas rurales (donde supera el 69% de apoyo). Sin embargo, la tensión es máxima porque la moneda sigue en el aire debido a dos factores clave que faltan procesar del todo:
- Las actas observadas: Que deben pasar por los Jurados Electorales Especiales (JEE).
- El voto en el extranjero: Históricamente favorable al fujimorismo (donde Keiko suele capturar hasta 2 de cada 3 votos) y cuyas actas físicas terminan de llegar por valija diplomática justamente esta semana.
Rumores y Maniobras en Disputa
Las supuestas maniobras de Fuerza Popular para revertir la tendencia, la narrativa se está concentrando en tres frentes principales:
- La batalla legal por las actas observadas e impugnadas
En el entorno de Juntos por el Perú y sectores de izquierda existe el temor latente de que el fujimorismo aplique la «estrategia de 2021». El rumor apunta a un despliegue masivo de estudios de abogados vinculados a Fuerza Popular para impugnar de forma sistemática la mayor cantidad de actas en las mesas donde Roberto Sánchez obtuvo votaciones abrumadoras (especialmente en el sur y el centro del país).
El objetivo de esta supuesta maniobra sería anular administrativamente esos votos argumentando irregularidades en las firmas o el llenado de las mesas.
- La controversia por los «modelos estadísticos» y encuestadoras
La tensión aumentó tras las proyecciones de la encuestadora Ipsos. El presidente de la empresa sugirió que, más allá de su conteo rápido tradicional, otros «modelos estadísticos desarrollados por su equipo» daban una ligera ventaja final a Keiko Fujimori.
Esto encendió las alarmas en el partido de Sánchez, quienes ya presentaron un pedido ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) exigiendo que se investigue y se transparente la metodología de esos supuestos modelos.
Desde el lado de la izquierda, se rumorea que estas declaraciones buscan ir preparando el terreno en la opinión pública para un «volteo» del resultado oficial, condicionando psicológicamente a la población.
- Presión en las calles y discursos de fraude
Aunque la propia Keiko Fujimori ha declarado públicamente que mantendrá la «prudencia» esperando el conteo oficial, sectores radicales de la derecha y redes sociales ya están moviendo narrativas que denuncian un supuesto «fraude sistemático» en las regiones del interior a favor de Sánchez.
Por su parte, los simpatizantes de Juntos por el Perú ya se han empezado a movilizar frente a las sedes de la justicia electoral para «defender el voto», bajo la premisa de que no permitirán que el resultado sea cambiado en las mesas de los jurados electorales.
En resumen: Estamos ante un entrampamiento político y legal donde cada
acta va a ser peleada como si fuera la última. Las autoridades electorales ya adelantaron que el escrutinio final y la resolución de todas las tachas e impugnaciones podría demorar hasta un mes.



