El fallido proceso electoral del pasado miércoles 28 de octubre, tras evidenciarse la vulneración del sufragio de un número no determinado de docentes, será investigado, además del Ministerio Público, por la propia autoridad universitaria a través de los órganos de control de la universidad. Por lo menos esta es la decisión de Juan Martín Rodríguez Rodríguez, uno de los dos candidatos que disputan en segunda vuelta las elecciones generales para elegir rector y vicerrectores de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) previstas para el martes 10.
Juan Martín Rodríguez Rodríguez y Jorge Gustavo Butler Blacker, al frente de sus listas de candidatos a vicerrectores identificadas con los números 8 y 1, disputarán el Rectorado y Vicerrectorados de la Universidad Nacional de Ingeniería en segunda vuelta. La elección, bajo la modalidad presencial, está programada para el martes 10 de noviembre, en el horario de 09:00 a 18:00 horas. En esta oportunidad, a diferencia de la primera vuelta, la ONPE brindará asistencia técnica, con lo que la autoridad electoral universitaria pretende “asegurar la transparencia e intangibilidad del voto”.
Las declaraciones
Rodríguez, en diálogo con Agenda País, Autoridad en análisis estratégico, denunció con firmeza las irregularidades y presiones ocurridas durante el proceso electoral universitario del “miércoles negro” —al cual calificó como un atentado contra el derecho al voto—. Asimismo, expuso su visión de modernización institucional, orientada a consolidar a la UNI como un referente académico de categoría mundial y un actor clave en el desarrollo nacional.
Defensa intransigente de la democracia y la institucionalidad
El candidato fue enfático al señalar que los actos de hostigamiento y manipulación afectaron no solo a su equipo de campaña, sino también a la comunidad académica que los respaldaba. En esa línea, garantizó que su gestión llegará hasta las últimas consecuencias para esclarecer los hechos:
«Nosotros podemos decir que hemos sido sojuzgados en nuestra capacidad para comunicación, y eso es un delito; no solamente nosotros, sino personalidades que de alguna manera nos estaban apoyando, dentro de ellos algunos decanos de la universidad. Eventualmente, hubo una suplantación de profesores en la segunda vuelta que vieron que su voto había sido falsificado, o mejor dicho, tomado por otros. [...] Vamos a llevar hasta las últimas consecuencias ese tipo de investigación y una auditoría a toda la universidad para saber sobre qué estamos construyendo esa nueva universidad que esperamos».
La postura de Rodríguez en el tema de la investigación por los sucesos del "miércoles negro" es coincidente con la del Comité Electoral Universitario de la Universidad Nacional de Ingeniería, que tras declarar la nulidad parcial de la segunda vuelta del proceso electoral, anunció que abrirá un proceso de investigación con los protocolos de seguridad pertinentes que permita determinar responsabilidades.
Consultado sobre los vínculos con las administraciones pasadas y sectores empresariales recurrentes en contrataciones universitarias, Rodríguez descartó cualquier filiación y prometió cortar de raíz las prácticas clientelistas:
«Nosotros no tenemos ningún vínculo ni con el doctor Arturo Talledo (rector interino) ni con el doctor Alfonso López Chao (exrector y actual senador de la República). Eso está descartado y no necesitamos ningún vínculo con ellos [...]. Efectivamente, vamos a cortar de plano con ese tipo de accionar negativo, con esas camarillas de decisiones que se forman en función de intereses particulares privados. Nuestro interés principal es el beneficio de la universidad como institución; nosotros somos institucionalistas».

Transparencia y rigor técnico frente a la corrupción
Para evitar que los mismos proveedores se reciclen en las gestiones universitarias, el candidato enfatizó que no se trata de crear nuevas normativas complejas, sino de hacer cumplir rigurosamente los estándares técnicos ya establecidos, blindando a la institución mediante herramientas de control:
«Nosotros nos comprometemos a que el estudio de mercado esté bien hecho y a que los competentes sean efectivamente los que ganen; no el que está más cerca de quien hace el estudio, no el amigo de fulanito o sutanito. [...] No es cambiar la ley, yo voy a hacer que la ley se cumpla. Existen mecanismos claros implementados por la Contraloría para hacer que una institución como la Universidad Nacional de Ingeniería sea menos vulnerable a la corrupción, a través de la transparencia y del reforzamiento de las unidades».
Hacia el “MIT de Sudamérica” y una educación vinculada al desarrollo
Mirando hacia el futuro y planteando sus metas de gestión hacia el año 2031, Rodríguez delineó una propuesta académica ambiciosa que prioriza la investigación, la vinculación temprana con el sector productivo y la internacionalización:
«Exactamente, mi aspiración es retirarme tranquilo a mi laboratorio con mis colegas —que antes fueron mis alumnos— y ver que esta universidad aspira y emprende con esperanza [...]. Queremos que la Universidad Nacional de Ingeniería sea líder en la región y sea reconocida como el MIT de Sudamérica».
Entre las medidas concretas anunciadas destacan:
- Alianzas estratégicas y prácticas tempranas: Facilitar que los estudiantes realicen prácticas profesionales a partir del quinto ciclo, optimizando los tiempos de titulación (grado profesional al quinto año y segundo grado al sexto).
- Articulación con gobiernos locales y regionales: Consolidar convenios con municipios para aprovechar la infraestructura y el potencial técnico de la UNI —como su planta de tratamiento de agua y el aporte de sus egresados en consejos provinciales y distritales— en beneficio de las políticas públicas y el entorno urbano.
- Fortalecimiento del posgrado: Impulsar una sólida estructura de posgrado que retroalimente de manera directa la investigación científica dentro del pregrado.
Al final del diálogo con Agenda País, Juan Rodríguez hizo un llamado a toda la comunidad de egresados, académicos y estudiantes a sumarse a esta corriente de cambio, bajo los principios de dignidad, integridad y vocación de servicio hacia el país.