Ciro Castillo no encontró ningún obstáculo en su ingreso a la sede regional
Ciro Castillo retornó esta mañana a la sede del Gobierno Regional y luego de saludar a los trabajadores y funcionarios ingresó a su oficina en el 2do piso del edificio estatal para reasumir sus funciones en la Gobernación Regional.
Tras el periodo de suspensión por una resolución del Poder Judicial, el retorno de Ciro Castillo Rojo Salas marca el inicio de una etapa de «normalización» administrativa, aunque no exenta de retos políticos y de opinión pública.

El retorno a las funciones
A diferencia de otros procesos de restitución que suelen ser accidentados, el ingreso de Castillo se caracterizó por:
Fluidez administrativa: No hubo bloqueos físicos ni legales que impidieran su entrada al edificio.
Reactivación inmediata: Al instalarse en el segundo piso, la señal es clara: busca retomar el control de la agenda regional de inmediato.
Protocolo interno: El saludo a los trabajadores sugiere un intento de recomponer el clima laboral tras la incertidumbre del interinato.

Lo que sigue para la Gobernación
El desafío ahora no es solo ocupar la oficina, sino lidiar con los temas que quedaron pendientes o en pausa:
Ejecución Presupuestal: Evaluar en qué estado dejó la gestión temporal las inversiones y proyectos de infraestructura.
Transparencia: Castillo regresa bajo la lupa de la Contraloría y el Consejo Regional; su gestión deberá ser extremadamente cautelosa con los procesos administrativos.
Estabilidad Política: Reestablecer la relación con los consejeros regionales para evitar nuevas fricciones que paralicen la región.
Este regreso parece ser un «borrón y cuenta nueva» estratégico, al menos desde la puesta en escena. Sin embargo, el éxito de su retorno dependerá de la celeridad con la que logre destrabar proyectos críticos para el Callao.

