Dina Boluarte se proclama defensora del orden democrático y la institucionalidad
Dina Boluarte. En su último mensaje a la Nación pronunciado desde la sede del Congreso de la República, la presidente Dina Boluarte se proclamó defensora del orden democrático y la institucionalidad que se vieron amenazados por quienes querían convertir al Perú en un país fallido, en un paria internacional como Cuba, Venezuela y Bolivia.
“Muchos me critican por haber elegido el deber constitucional de preservar la democracia, la libertad, la propiedad, el respeto a los derechos humanos y de las instituciones democráticas. Sin embargo, pregunto ¿qué hubiera sucedido si no hubiera asumido el gobierno y no hubiera actuado con absoluto respeto al orden democrático y a la institucionalidad?.
Y en respuesta a la pregunta que formuló desde el podio instalado en el hemiciclo del Poder Legislativo, ella misma se encargó de responder: “el país estaría sumido en un indeseado vacío de poder, con graves consecuencias, elecciones en medio de la violencia y un poder autoritario e improvisado para supuestamente elaborar una nueva Constitución, pretexto de los que son traidores a la patria.
“Un país sin inversiones, sin obras ejecutadas, con mayor pobreza, camino a convertirnos en un país fallido como Cuba, como Venezuela, como Bolivia y otros tantos más. Querían convertir al Perú en un país fallido, es decir en un paria internacional. Sin embargo entre la incomprensión de algunos y mi mandato ante la patria preferí cumplir el deber de recuperar el país”.
“Este Congreso, el Poder Judicial, las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, los organismos constitucionalmente autónomos y todas las instituciones estuvieron a la altura de su compromiso y defendimos juntos la Constitución, iniciando el camino responsable hacia la estabilidad democrática”.
En esta parte de la exposición, los congresistas vinculados a las bancadas de los grupos de izquierda, expresaron su malestar contra la presidente Boluarte Zegarra con gritos de “traidora” y “asesina”, lo que originó que hasta en tres ocasiones el presidente del Congreso, José Jerí Oré llamara al orden e incluso lanzara la advertencia de aplicar el reglamento, que contempla entre otras medidas la suspensión de las funciones de los parlamentarios.
En un momento, la televisión estatal mostró el preciso instante en el que el congresista Jaime Quito expone una banderola con la leyenda: «Dina, el Pueblo te repudia».

La victimización
Sostuvo que “sostener la democracia, implicó enfrentarnos a poderes fácticos que pretendieron que enfrentar innumerables investigaciones y denuncias fiscales o extender este acoso a funcionarios de mi gobierno e involucraron incluso a miembros de mi familia, doblegaría mi compromiso con el Perú y con todos los peruanos.
“En estas circunstancias también tuvimos que tomar una decisión. sobre si destinábamos recursos millonarios en publicidad estatal o los invertíamos en el apoyo a los peruanos de pobreza y pobreza extrema. Otra vez elegí apoyar a nuestros compatriotas y hemos asumido las consecuencias que hoy todos conocen. Hemos pagado la consecuencias de esta decisión patriótica. Soy una presidente firme ante las adversidades y aquí sigo de pie, con humildad al servicio de todas las peruanas y peruanos”, señaló.

Mas sobre el discurso de Dina Boluarte
“Cuando asumí esta alta investidura el país se encontraba dividido, enconado, crispado y en grave declive económico, golpeado por el populismo que desde el centro del poder gubernamental promovió conflictos políticos, creó una grave crisis de confianza que generó la mayor fuga de capitales en medio siglo”
“Como consecuencia de ello empezó una desaceleración de la economía, con un fuerte impacto en el empleo, aumentando la desocupación y la pobreza que se vio reflejado en los meses siguientes. Sabía entonces que mi tarea no sería fácil, pero también sabía que el Perú necesitaba una conducción firme y responsable”.
“Con cualquier cálculo personal o político, la única opción era salvar el país de la polarización y la violencia. Asumí esa responsabilidad con la convicción de que era posible restablecer el orden constitucional, encaminar la economía y reconciliar a nuestro pueblo peruano”.

“Mi gobierno no tuvo paz ni tregua. Desde un inicio enfrentamos una ofensiva violenta. La primera etapa de nuestra gestión estuvo marcada por una convulsión política que provocó significativas pérdidas económicas. Se construyó una narrativa, un relato por el cual los golpistas eran las víctimas, los que luchamos por recuperar el orden constitucional democrático para alcanzar la paz y la unidad entre los peruanos fuimos los victimario.
“Pero el tiempo y la historia y la justicia ponen a cada cual en su hogar, mostrando su verdadero rostro, sus verdaderas intenciones a la crisis y a la violencia política promovida y organizada por grupos minoritarios en los primeros meses del año 2020. A eso se sumaron fenómenos naturales como el «Yaku» que afectó a miles de compatriotas y dejó una secuela de destrucción. Un panorama de emergencia que se agravó por las intensas lluvias.
