Canciller Pareja fue el portavoz de la decisión judía
Israel. La diplomacia peruana ha logrado desactivar un frente de tensión internacional que amenazaba con erosionar las históricas relaciones bilaterales entre el Perú e Israel.
La Embajada de Israel en el Perú, en conjunto con la Comunidad Judía local, informaron que dan por superado el impase generado por las recientes expresiones del presidente de la República, José María Balcázar, las cuales fueron calificadas inicialmente como antisemitas y distorsionadoras de la verdad histórica.
El foco del conflicto se originó tras unas polémicas declaraciones del mandatario sobre el papel de Alemania en el siglo XX. Balcázar sugirió que dicha nación fue arrastrada a la Segunda Guerra Mundial «también por culpa en parte de los judíos», una afirmación que provocó una reacción inmediata de rechazo por parte de diversos sectores académicos, políticos y diplomáticos, quienes señalaron que tales palabras revivían narrativas que minimizan las causas reales del Holocausto.

La intervención de la Cancillería
El encargado de formalizar el cierre de esta crisis fue el ministro de Relaciones Exteriores, embajador Carlos Pareja, quien este jueves 30 detalló las gestiones realizadas al más alto nivel para normalizar los vínculos con el Estado de Israel y la comunidad hebrea.
«Este tema está totalmente superado. He mantenido conversaciones directas con el embajador de Israel y con el director de la comunidad judía en nuestro país. Ambos han manifestado que consideran concluido este lamentable episodio tras el comunicado aclaratorio emitido por Palacio de Gobierno la noche del miércoles 29», afirmó el canciller Pareja en declaraciones a la prensa.
El jefe de la diplomacia peruana subrayó que la respuesta del Ejecutivo fue contundente una vez que se midió el impacto de las palabras del presidente. Según Pareja, el mandatario reconoció que sus expresiones «no fueron lo claras que él hubiera querido» y lamentó la ambigüedad que permitió interpretaciones equívocas en un tema de sensibilidad global.

El respaldo a la política de Estado
En el comunicado de rectificación, Palacio de Gobierno no solo buscó matizar las palabras de Balcázar, sino que reafirmó los pilares de la política exterior peruana. El canciller resaltó que el Perú ha reiterado su posición invariable respecto al reconocimiento y soberanía del Estado de Israel, una postura que se ha mantenido sólida a lo largo de las décadas.
«El presidente ha condenado de manera enérgica el genocidio nazi y ha expresado su más profunda solidaridad con las víctimas y los familiares de los seis millones de personas que perecieron durante el Holocausto», añadió Pareja. Este gesto de contrición fue fundamental para que la Embajada de Alemania y la representación de Israel aceptaran las disculpas, evitando que el incidente escalara a organismos internacionales.

Contexto y repercusiones
La rapidez con la que actuó la Cancillería responde a la necesidad de preservar la imagen del Perú como un actor responsable y respetuoso de la memoria histórica. En un contexto global donde el antisemitismo y el negacionismo son vigilados con rigor por la comunidad internacional, un error discursivo de esta naturaleza por parte de un jefe de Estado pudo haber tenido consecuencias económicas y políticas de largo alcance.
Con la confirmación del embajador de Israel de que el tema ha quedado en el pasado, el Gobierno espera cerrar este capítulo y retomar la agenda de cooperación bilateral. No obstante, el episodio deja una lección sobre la importancia del rigor histórico en el discurso público, especialmente cuando se abordan tragedias que definieron la ética contemporánea de las naciones. El Perú reafirma así su compromiso con la verdad histórica y la fraternidad entre los pueblos.
Este es el texto del pronunciamiento de Israel, en el que rechazó, en conjunto con Alemania, toda forma de antisemitismo, entendiéndose como tal a toda hostilidad o discriminación hacia los judíos, considerados como grupo étnico, religioso o cultural.
