Claudia Sheinbaum: empero aclara que la iniciativa corresponde al gobierno peruano
Claudia Sheinbaum, presidente de México, dejo este jueves abrió este jueves una ventana de oportunidad para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con el Perú. Sin embargo, la mandataria aclaró que la responsabilidad de iniciar este acercamiento recae exclusivamente en la administración peruana.
Esta es la declaración de la presidente mexicana en la habitual conferencia de prensa que se ofrece cada d´pia en el Palacio de gobierno del distrito Federfal.
“Pregunta: Presidenta, sobre el cambio de presidente en Perú, ¿implicará algunas modificaciones en las relaciones?
Claudia Sheinbaum: Vamos a esperar. El presidente que se eligió ayer es del mismo partido de Pedro Castillo. Entonces, vamos a esperar a ver, una vez que tome posesión, si es factible restablecer las relaciones, ¿verdad?
Pregunta: ¿Podría México tener iniciativa o esperarán a que…? No, pues tiene que ser de ellos, porque ellos fueron los que rompieron relaciones con México”.

El análisis: Los puntos clave del pronunciamiento
El cambio de postura de México se fundamenta en tres ejes principales derivados de la reciente elección presidencial en el Perú.
Observación Estratégica: México adoptará una postura de «espera activa» hasta que el nuevo mandatario peruano —vinculado al partido de Pedro Castillo— asuma formalmente el cargo.
Afinidad Política: La presidenta Sheinbaum destacó la procedencia partidaria del presidente electo como un factor que podría facilitar el diálogo, planteando la interrogante sobre la factibilidad de retomar los vínculos.
Reciprocidad Diplomática: México sostiene que no tomará la iniciativa del acercamiento, argumentando que la ruptura de relaciones fue una acción originada desde el lado peruano.
El antecedente: la ruptura
La relación bilateral entre Perú y México revela un periodo de turbulencia institucional sin precedentes en la historia reciente de ambos países. Lo que comenzó como una tensión ideológica en 2022 escaló hasta una ruptura formal de relaciones en noviembre de 2025.
Vea el balance estructurado de este conflicto
Cronología de la Crisis (2022 – 2026)
La relación ha pasado por tres etapas críticas:
Diciembre 2022 – Mayo 2023 (Tensión inicial): Tras el fallido autogolpe de Pedro Castillo, México otorgó asilo a su familia. El gobierno de Dina Boluarte expulsó al embajador mexicano Pablo Monroy. Posteriormente, el Congreso peruano declaró «persona non grata» a AMLO.
Noviembre 2025 (La ruptura formal): El punto de no retorno ocurrió el 3 de noviembre de 2025. El gobierno peruano (entonces bajo la presidencia de José Jerí) rompió oficialmente relaciones diplomáticas tras el asilo concedido por México a la exjefe del Gabinete Ministerial, Betssy Chávez. Desde entonces, las embajadas están cerradas y la relación es únicamente a nivel consular.
Febrero 2026 (El giro político con final aún por escribirse): La censura y vacancia de José Jerí y la asunción de José María Balcázar (del partido Perú Libre, el mismo de Pedro Castillo) este 19 de febrero ha cambiado el tablero, motivando las recientes declaraciones de la presidenta Sheinbaum.

Los Ejes del Conflicto
Para entender la profundidad de la ruptura, hay que observar los tres pilares que se fracturaron:
El Factor Judicial y el Asilo
Para México, el asilo a figuras como Lilia Paredes y Betssy Chávez es un ejercicio de su tradición de protección política. Para el Estado peruano, estas acciones han sido interpretadas como una intervención en procesos judiciales por delitos comunes (rebelión y conspiración), socavando la soberanía jurídica del Perú.
El Bloqueo de la Alianza del Pacífico
Este organismo, diseñado para ser «apolítico», se convirtió en el principal rehén. El intercambio comercial superaba los $2,700 millones de dólares, pero el flujo se enfrió por:
La negativa inicial de México de entregar la presidencia pro tempore a Perú en 2023.
La falta de diálogo técnico de alto nivel que paralizó proyectos de integración profunda.
La Guerra de Retórica
Las declaraciones directas han sido el combustible del conflicto:
México: Calificó la sucesión de Boluarte como un «golpe de Estado» y exigió la liberación de Castillo.
Perú: Acusó a México de «injerencia inaceptable» y de violar el principio de no intervención.
Perspectiva: ¿Hacia un restablecimiento?
La llegada de José María Balcázar a la presidencia interina representa un «puente ideológico». Al pertenecer a la misma corriente política que Castillo, el gobierno de Sheinbaum ve una contraparte con la cual existe sintonía discursiva.
Sin embargo, el obstáculo persiste:
México exige que el «primer paso» lo dé Perú, mientras que en Lima, cualquier acercamiento rápido podría ser visto por los sectores de oposición como una validación de la narrativa mexicana sobre la crisis de 2022.

