En este artículo conozca lo que la mandataria peruana dijo y también lo que no dijo en el mensaje pronunciado ante el foro mundial
Keiko Fujimori. En su primera intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, a solo 57 días de asumir la Presidencia de la República, Keiko Fujimori estructuró un mensaje centrado en la soberanía nacional, la lucha frontal contra el crimen transnacional y la defensa del modelo económico. Sin embargo, en el análisis riguroso del texto se evidencian omisiones estratégicas sobre derechos humanos, institucionalidad y la crisis política estructural que atraviesa el Perú.

A continuación, un desglose sin rodeos sobre lo que dijo la mandataria en la tribuna global y lo que prefirió obviar.
Lo que dijo: los pilares de su mensaje
- Guerra frontal al crimen organizado: Calificó a las bandas transnacionales (narcotráfico, minería ilegal, extorsión y trata) como «organizaciones terroristas» y «enemigos del Estado». Justificó así el despliegue de las Fuerzas Armadas en apoyo a la Policía Nacional y la integración del Perú a mecanismos regionales como el Escudo de las Américas.
- Reforma educativa y principio de autoridad: Planteó convertir la educación en una herramienta de prevención del delito mediante la creación de la Escuela de Formación de Directores. Al mismo tiempo, cuestionó la incorporación de «agendas ideológicas culturales» que, según su postura, han debilitado la disciplina y la autoridad docente en las aulas.
- Defensa del modelo económico: Reivindicó la triplicación del Producto Bruto Interno (PBI) real, la multiplicación por quince de las exportaciones y la estabilidad de la moneda nacional en las últimas tres décadas, atribuyendo estos avances a la disciplina macroeconómica.
- Soberanismo frente al multilateralismo: Cuestionó la injerencia externa y la «imposición de pensamientos únicos». Defendió que el mundo no requiere «democracias idénticas, sino democracias legítimas», apelando así al respeto estricto a las decisiones soberanas de cada Estado.

Lo que obvió: las grandes omisiones del discurso
- Derechos Humanos y juzgamientos a las Fuerzas Armadas
Al denunciar que militares y policías que vencieron al terrorismo siguen procesados a pesar de que «el debido proceso fue transgredido», la mandataria omitió precisar la naturaleza de las acusaciones: investigaciones y sentencias dictadas por graves violaciones a los derechos humanos, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas. Asimismo, dejó de lado los tratados internacionales y las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), que establecen la no amnistía de los delitos de lesa humanidad.
- La crisis de la institucionalidad y la corrupción
Aunque invocó la necesidad de una «justicia firme e imparcial» y de preservar la independencia de poderes, eludió mencionar el colapso del sistema de justicia peruano, las pugnas de intereses entre el Congreso, la Fiscalía y los órganos de control judicial, así como los expedientes de corrupción que salpican a la clase política nacional.
- La brecha entre macroeconomía y realidad social
Si bien destacó las cifras del crecimiento macroeconómico, el mensaje no explicó por qué esos indicadores no lograron traducirse en servicios públicos eficientes, cobertura de salud básica o en la reducción de la informalidad laboral, que afecta a más del 70 % de la Población Económicamente Activa (PEA).
- La agenda ambiental y la crisis climática
En un foro global convocado prioritariamente para abordar el desarrollo sostenible y la transición ecológica, la jefa de Estado no hizo mención alguna a la preservación de la Amazonía, la protección de los defensores ambientales frente a la minería ilegal ni a la vulnerabilidad del país ante el cambio climático.
Balance editorial
El paso de Keiko Fujimori por las Naciones Unidas dejó clara la hoja de ruta de su gestión: una agenda de orden, mano dura y reivindicación conservadora del Estado de derecho. No obstante, al soslayar los estándares internacionales de derechos humanos, la precariedad institucional y la brecha de desigualdad, el discurso ofreció una visión parcial de la realidad nacional, priorizando la consolidación de un relato político sobre los retos estructurales del Perú profundo.
El contexto
Keiko Fujimori es uno de los cerca de 130 jefes y jefas de Estado y de Gobierno que asisten en persona a la Semana de Alto Nivel para transmitir sus mensajes al mundo.
Del 22 al 28 de septiembre, los líderes mundiales se reúnen con motivo del debate general del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General. El tema de este año es «Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que cumplan para todos».
La Asamblea General es el órgano principal de las Naciones Unidas de deliberación, adopción de políticas y representación. Está integrada por los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas y constituye un foro singular para las deliberaciones multilaterales sobre toda la gama de cuestiones internacionales que abarca la Carta de las Naciones Unidas. En dicho órgano existe igualdad de voto para todos los Estados Miembros.
La Asamblea se reúne anualmente en sesiones ordinarias de septiembre a diciembre y, posteriormente, según sea necesario. En ellas se analizan cuestiones específicas a través de subtemas o puntos específicos del orden del día, que conducen a la adopción de resoluciones.
La disposición de los asientos en el Salón de la Asamblea General cambia en cada período de sesiones. Durante el octogésimo primer período de sesiones (2025-2026), Marruecos ocupará el primer asiento en la sala, incluso en las Comisiones Principales (seguido de todos los demás países, por orden alfabético de los nombres de países en inglés).



