Entre junio y julio el fenómeno alcanzará niveles moderados
ENFEN. En un esfuerzo por llevar tranquilidad a la ciudadanía y basar la toma de decisiones en datos técnicos rigurosos, la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) emitió este martes un pronunciamiento determinante.
Tras los constantes rumores sobre la llegada de un evento catastrófico, el organismo oficial ha puesto «paños fríos» a las proyecciones más extremistas, asegurando que, si bien el estado de «Alerta de El Niño Costero» se mantiene, las condiciones actuales y futuras apuntan a un escenario de intensidad mayoritariamente débil.
De acuerdo con el último análisis de las condiciones oceánicas y atmosféricas, se estima que El Niño costero se prolongará hasta enero de 2027. No obstante, la magnitud predominante para este periodo será débil, con una ventana específica entre los meses de junio y julio del presente año donde existe la probabilidad de que la intensidad alcance niveles moderados.
Este anuncio es crucial, ya que desmiente categóricamente las versiones que advertían sobre un «Niño Muy Fuerte» con anomalías térmicas superiores a los por encima del promedio habitual en el Océano Pacífico.

Dinámica del Pacífico Central y la Región 1+2
El informe técnico del ENFEN hace una distinción vital para entender la complejidad del clima en nuestra región.
Mientras que en la zona costera (Región Niño 1+2) la alerta persiste con magnitud débil, el Pacífico Central (Región Niño 3.4) muestra un comportamiento distinto.
En esta área, se prevé que predominen condiciones neutras durante los meses de mayo y junio de 2026.
Sin embargo, a partir de julio de 2026, la probabilidad de que se desarrolle un evento El Niño en el Pacífico Central aumenta sustancialmente, extendiéndose también hasta enero de 2027.
Las proyecciones actuales sugieren que este fenómeno en el centro del océano podría alcanzar su mayor intensidad —dentro de los parámetros de debilidad— entre los meses de noviembre y diciembre.
Esta sincronía entre ambas regiones oceánicas es monitoreada de cerca para ajustar los planes de contingencia nacionales.

Impactos en el Clima, Hidrología y Pesca
A pesar de la magnitud débil proyectada, el ENFEN no ignora los efectos localizados. Para el trimestre comprendido entre abril y junio, se anticipan lluvias que fluctuarán entre niveles normales y superiores en la costa norte del país.
Es importante precisar que, dado que nos encontramos en el tramo final del periodo estacional de lluvias, no se esperan inundaciones generalizadas, sino más bien episodios de precipitaciones localizadas.
En el ámbito hidrológico, la situación es de relativa normalidad. Se anticipa que los caudales de los ríos que desembocan en la Región Hidrográfica del Pacífico se mantengan dentro de sus rangos habituales.
No se descartan incrementos puntuales en los ríos del norte, producto de las lluvias localizadas mencionadas anteriormente, pero sin riesgo de desbordes masivos según los modelos actuales.
Por otro lado, el sector pesquero —vital para la economía peruana— presenta un panorama de estabilidad:
- Anchoveta: Se prevé que el stock norte-centro mantenga su distribución dentro de las primeras 30 millas náuticas, facilitando su captura por la flota nacional.
- Especies de consumo humano: El recurso bonito seguirá estando disponible a lo largo de todo el litoral, lo que garantiza el abastecimiento de los mercados locales y la estabilidad de los precios para el consumidor final.
Un llamado a la prevención informada
El comunicado del ENFEN concluye con una recomendación enfática dirigida tanto a las autoridades como a la población civil. Se insta a los «tomadores de decisiones» en los gobiernos locales, regionales y nacionales a considerar estos escenarios de riesgo moderado y débil para la adopción de medidas preventivas proporcionales a la amenaza real.
La preparación para la respuesta ante peligros inminentes no debe detenerse, pero debe estar guiada por la ciencia y no por el alarmismo mediático.
Finalmente, se exhorta a la ciudadanía a ignorar fuentes no oficiales que suelen circular en redes sociales con proyecciones apocalípticas.
La información veraz y actualizada reside únicamente en los canales oficiales del ENFEN, quienes continuarán analizando permanentemente las anomalías térmicas para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los peruanos ante los desafíos del cambio climático.
