Incorporarán al Estado español mas de 1700 Especialistas en IA, ciberseguridad y ciencia del dato
España, Por primera vez en la historia española, la Administración General del Estado convocará mas de 1700 plazas específicas para especialistas en Inteligencia Artificial, ciberseguridad y ciencia del dato. Esta decisión, enmarcada en la Oferta de Empleo Público (OEP) de 2026, no solo busca modernizar el Estado, sino que se convierte en un referente de innovación para países como el Perú, donde la especialización tecnológica en el sector público es un desafío pendiente.
Un salto cuantitativo y cualitativo
El Consejo de Ministros de España ha dado luz verde a una ambiciosa Oferta de Empleo Público para el año 2026, que contempla un total de 27.232 plazas. Si bien la cifra es ligeramente superior a la del ejercicio anterior, el verdadero cambio no reside en la cantidad, sino en la naturaleza de los perfiles solicitados. El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, destacó que la prioridad absoluta es la digitalización y la integración de la Inteligencia Artificial (IA) para optimizar la atención al ciudadano.
El saldo neto de esta oferta es positivo: tras descontar las jubilaciones previstas, la Administración sumará 6.200 nuevos empleos netos. Este crecimiento sostenido busca consolidar un modelo de Estado eficiente que no se limite a reponer bajas, sino que se anticipe a las necesidades del siglo XXI.

La Inteligencia Artificial como motor de cambio
La gran novedad que ha despertado admiración en el ámbito internacional —especialmente en las administraciones públicas latinoamericanas— es la inclusión de más de 1.700 plazas vinculadas directamente a las nuevas tecnologías, un incremento del 42% respecto al año previo.
Dentro de este grupo, el Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información experimentará un crecimiento histórico del 200%, con 300 nuevas plazas. Sin embargo, el anuncio más disruptivo es la convocatoria, por primera vez, de especialistas dedicados exclusivamente a la Inteligencia Artificial, la Ciberseguridad y la Ciencia del Dato.
«El punto de partida es muy bueno, pero con esta oferta nos planteamos dar un salto trascendental», afirmó el ministro López, fijando como objetivo digitalizar al menos otro 25% de los procedimientos administrativos vigentes. Actualmente, España ya supera la media europea en servicios digitales, con un 83% de ciudadanos interactuando con el Estado por vía telemática.

Un espejo para el Perú y la región
Esta estrategia española llega en un momento crucial para países como el Perú, donde la transformación digital del sector público está en una fase de desarrollo y expansión. La creación de perfiles específicos para IA y datos en España ofrece una hoja de ruta para las naciones que buscan profesionalizar su burocracia y reducir las brechas de eficiencia.
La iniciativa de La Moncloa envía un mensaje potente: la tecnología no debe ser vista como una amenaza para el empleo público, sino como una herramienta para dignificarlo y modernizarlo. Además, España ha implementado una política de formación transversal: todos los cursos selectivos de la Administración incluirán formación específica en digitalización e IA, garantizando que incluso el personal no técnico esté familiarizado con estas herramientas.

Más allá de la tecnología: Áreas estratégicas y transparencia
La OEP 2026 también refuerza pilares fundamentales como la transición energética, la prevención de emergencias climáticas, la seguridad pública y la regularización migratoria. Este enfoque integral ha permitido, además, un rejuvenecimiento de la plantilla estatal, situando la edad media de los empleados públicos en los 49 años.
Paralelamente, el Gobierno ha fortalecido el Foro de Gobierno Abierto, ampliando la representación de la sociedad civil para igualarla con la de las administraciones. Con este movimiento, España reafirma su posición como una de las democracias más transparentes del mundo, demostrando que la tecnología y la participación ciudadana son las dos caras de una misma moneda: un Estado al servicio real de su gente.
La IA como herramienta de equidad social
Más allá de la eficiencia burocrática, la integración de la inteligencia artificial en la gestión pública tiene el potencial de transformar la vida en las comunidades más alejadas y vulnerables. Mediante el análisis predictivo de datos, los gobiernos pueden anticipar crisis sanitarias, optimizar la distribución de recursos hídricos en zonas de sequía o personalizar la educación según las necesidades de cada estudiante. En países con geografías complejas, la IA permite que los servicios esenciales lleguen donde antes solo llegaba el olvido, acortando distancias y garantizando que el origen geográfico no determine la calidad de los derechos ciudadanos.
Finalmente, esta tecnología actúa como un potente motor de inclusión y transparencia. Al automatizar tareas repetitivas y complejas, se reducen los espacios para la discrecionalidad y la corrupción, permitiendo que la administración pública sea más justa y previsible. Para los pueblos que aún transitan el camino del desarrollo, la inteligencia artificial no es solo un avance técnico, sino un aliado estratégico para construir un Estado más empático, que aprenda de las necesidades de su gente y responda en tiempo real a los desafíos de la modernidad.
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