Venezuela: Trump busca arreglar la situación venezolana bajo sus propios términos con la colaboración del propio chavismo
Venezuela. Cuatro días después del bombardeo a Venezuela y la captura de Nicolas Maduro y su esposa Cilia Flores mientras dormían, comienza a comprenderse mejor el propósito que tuvo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para desarrollar en territorio venezolano la operación militar denominada «Resolución Absoluta».
Mas allá de someterlo a un tribunal federal de Manhattan imputándole cuatro cargos: narcoterrorismo, importación de cocaína, posesión de ametralladoras y conspiración para poseer dispositivos destructivos, Donald Trump no busca «restaurar» la democracia que María Corina Machado y Edmundo González reclaman, sino «arreglar» el país bajo sus propios términos, utilizando a figuras del chavismo, entre ellas Delcy Rodríguez

¿Qué pretende hacer Donald Trump en Venezuela?
El objetivo declarado por la administración Trump tras la captura de Maduro es establecer un control directo sobre la transición política del país.
Gobierno de transición bajo supervisión: Trump ha manifestado que Estados Unidos «gobernará» o supervisará Venezuela hasta que se considere que hay una «transición fiable». Ha designado a figuras clave de su gabinete, como Marco Rubio, Pete Hegseth y Stephen Miller, para coordinar este proceso.
Interés en recursos: Trump ha sido abierto sobre la importancia de la infraestructura petrolera venezolana, sugiriendo que busca asegurar que estos recursos no caigan en manos de potencias extranjeras rivales.
Seguridad Hemisférica: Argumenta que su intervención es necesaria para eliminar la influencia de carteles de droga y potencias como Rusia, China e Irán en la región.
¿Por qué descarta elecciones en 30 días?
Aunque el Artículo 233 de la Constitución venezolana establece que, ante la falta absoluta del presidente electo, se debe proceder a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los 30 días consecutivos siguientes, Trump ha bloqueado esta vía por ahora.
Argumento de la «recuperación»: Trump sostiene que es «imposible» que la gente vote en las condiciones actuales. Su postura es que primero se debe «arreglar el país» y estabilizar la economía y la seguridad antes de acudir a las urnas.
Control del cronograma: Al declarar que las elecciones serán «en el momento correcto», Washington desplaza la normativa constitucional venezolana por una lógica de control de facto, priorizando una purga de las instituciones chavistas antes de permitir un nuevo proceso electoral.

El factor Delcy Rodríguez: ¿Influencia o conveniencia?
Delcy Rodríguez se encuentra en una posición extremadamente compleja. Tras la captura de Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) la juramentó como presidente encargada para evitar el vacío de poder.
Su influencia y decisiones se mueven entre dos aguas:
La propuesta de «Madurismo sin Maduro»: Reportes recientes indican que Delcy y su hermano Jorge habrían negociado previamente con Washington (a través de mediadores en Catar) la posibilidad de una transición donde ellos conservaran parte del poder a cambio de la salida de Maduro. Esto sugiere que ella podría estar intentando ser el puente «civilizado» que garantice estabilidad para los capitales estadounidenses.
Resistencia y soberanía: Públicamente, ha mantenido un discurso de rechazo a la «colonia», pero su permanencia en el cargo depende en gran medida de si logra convencer a Trump de que ella puede mantener el orden interno y el flujo de petróleo sin necesidad de una ocupación militar prolongada.
El respaldo militar: Su principal activo es el control que aún pueda ejercer sobre la cúpula militar venezolana, un factor que Trump vigila de cerca para decidir si la trata como una aliada necesaria o como un objetivo más de su «limpieza» institucional.

¿Y la exclusión de Machado?
La exclusión de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia de los planes inmediatos de Donald Trump ha sido uno de los movimientos más polémicos y sorprendentes de los últimos días (enero de 2026).
Aunque durante 2024 y 2025 fueron los rostros visibles de la resistencia, Trump ha dejado claro que su estrategia actual prioriza el control directo sobre la legitimidad democrática tradicional.
Razones por las cuales Trump los ha dejado de lado
El factor del «Respeto» y la Gobernabilidad
Trump ha sido inusualmente directo en sus críticas. Tras la captura de Maduro, el presidente estadounidense declaró que, aunque Machado es «una mujer amable», «no cuenta con el apoyo ni el respeto dentro del país» para liderar una transición efectiva.
Percepción de debilidad: Para la administración Trump, Machado y González no poseen el control del aparato estatal ni de las fuerzas armadas, elementos que Washington considera indispensables para garantizar la estabilidad inmediata.
Realismo político: Trump prefiere negociar con quienes tienen las «llaves» de las instituciones (como Delcy Rodríguez), bajo la premisa de que es más fácil controlar a figuras del antiguo régimen que están bajo presión que construir un gobierno desde cero con la oposición.
El «celoso» conflicto por la Premio Nobel
Un factor que ha circulado con fuerza en los pasillos de Washington (y reportado por medios como The Washington Post) es el malestar personal de Trump porque María Corina Machado ganó el Premio Nobel de la Paz en 2025.
Se dice que Trump consideraba que el mérito de la presión sobre Venezuela era suyo y que Machado debió haber rechazado el premio o haberlo «compartido» simbólicamente con él.
Incluso se menciona que el hecho de que ella aceptara el galardón fue visto por Trump como un «pecado supremo», rompiendo la química política que existía previamente.
El enfoque de «Interés Nacional» de Marco Rubio
El Secretario de Estado, Marco Rubio, ha matizado la postura oficial señalando que, aunque admiran la lucha de Machado, los «pasos inmediatos» de EE. UU. se centran en la seguridad nacional y el acceso a recursos.
Prioridad al petróleo: Washington busca asegurar el flujo de energía y la infraestructura. Consideran que Edmundo González (quien se encuentra en el exilio o con una salud delicada según reportes) no tiene la capacidad ejecutiva para gestionar la crisis operativa del país en este momento.
La «vía rápida» con Delcy: Al trabajar con Delcy Rodríguez, Trump evita el «caos» de organizar una estructura civil opositora que podría no serle tan dócil como un gobierno interino bajo supervisión militar directa de EE. UU.
.@SecRubio: «In the 21st Century, under the Trump administration, we are not going to have a country like Venezuela in our own hemisphere, in the sphere of control and the crossroads for Hezbollah, for Iran and for every other malign influence in the country, in the world. That’s… pic.twitter.com/oFUPD6VnpJ
— Department of State (@StateDept) January 4, 2026
¿Dónde queda Edmundo González?
Edmundo González ha sido prácticamente invisibilizado en la narrativa de Trump. Mientras que la comunidad internacional lo reconoció como el ganador de las elecciones de 2024, para el equipo de Trump (Rubio, Miller y Hegseth), ese resultado es hoy secundario frente a la necesidad de un control de facto.
En otras palabras, Trump no busca «restaurar» la democracia que Machado y González representan, sino «arreglar» Venezuela bajo sus propios términos, utilizando a figuras del chavismo que están dispuestas a cooperar (como Delcy Rodríguez) para evitar un vacío de poder que afecte los intereses estadounidenses.
Venezolanos, son horas decisivas, sepan que estamos listos para la gran operación de la reconstrucción de nuestra nación. https://t.co/6NtXOsZAQf
— Edmundo González (@EdmundoGU) January 3, 2026

