Facultades delegadas: Ejecutivo sin mayoría no tolera una posible negativa de la oposición al pedido de facultades

Must read

Elí Joacim del Aguila Tuanama
Elí Joacim del Aguila Tuanamahttp://www.agendapais.com
Periodista, con experiencia en el manejo de medios de comunicación masivos, respaldados por 31 años consecutivos de ejercicio periodístico en Radioprogramas del Perú, RPP (donde ejerció cargos jefaturales desde 1995 hasta el 2013) y siete años como director del periódico digital Agenda País.

“No permitamos que una minoría audaz” impida un pronunciamiento  favorable” afirmó el titular de Trabajo, Juan Sheput

Facultades delegadas. El Gabinete acudió a la Comisión de Constitución para defender un amplio pedido de facultades legislativas, dejando al descubierto tanto la exigencia de límites por parte de los parlamentarios como la incomodidad del Gobierno ante la oposición.

En la política democrática, gobernar sin mayoría parlamentaria exige aprender a negociar y, sobre todo, saber aceptar la negativa. Sin embargo, en el Gabinete da la impresión de que no todos están dispuestos a asimilar las reglas del contrapeso de poderes.

La reciente sesión de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados —presidida por la diputada Giannina Avendaño— dejó al descubierto esa tirantez: una postura del Ejecutivo que reconoce en la forma las facultades del Congreso, pero que en el fondo se resiste a aceptar el rechazo o los reparos de la oposición.

Durante la jornada, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta Velarde, acompañado por ocho ministros de Estado, sustentó el Proyecto de Ley N.° 00098/2026-2031-CD, con el que solicitan legislar por 120 días en 66 puntos agrupados en 8 materias. Galarreta argumentó que la norma busca atender la crisis institucional, la seguridad ciudadana y la prevención ante el fenómeno El Niño en el día 42 de su gestión. Sin embargo, las intervenciones de los ministros y las respuestas parlamentarias revelaron la falta de sintonía en el debate.

La narrativa de la «destrucción»

El titular de Trabajo, Juan Sheput, echó mano de un discurso ambivalente. Por un lado, admitió formalmente los límites constitucionales de la labor parlamentaria. «Es un atributo del Ejecutivo el poder plantearlo y es un atributo del Congreso poder negarlo o aceptarlo», señaló, reconociendo que oponerse es un «derecho político» de las bancadas.

No obstante, acto seguido elevó el tono e intentó encasillar el ejercicio del voto en contra como una actitud destructiva, demandando al Congreso alinearse con la solicitud del Gabinete:

“No permitamos que una minoría audaz, que confunde la oposición con la destrucción sistemática de una iniciativa legislativa, tome la iniciativa e impida que este Parlamento se pronuncie a favor de una delegación de facultades absolutamente necesaria”, afirmó en la comisión, lo que provocó más de un malestar en los integrantes de Juntos por el Perú, Partido del Buen Gobierno, Obras y Ahora Nación.

Con estas declaraciones, el ministro pasó de reconocer las atribuciones de la oposición a tildarla de «minoría audaz» dedicada a la «destrucción», buscando convertir el control político en un acto de obstruccionismo contra el país.

El reclamo parlamentario: «No es un cheque en blanco»

Frente a la retórica del Gabinete, los representantes de las distintas bancadas en la Comisión de Constitución coincidieron en la necesidad de que el Poder Ejecutivo delimite y precise el alcance del pedido. Si bien existe disposición para evaluar medidas urgentes en seguridad y ante el fenómeno El Niño, diversos legisladores advirtieron que una delegación demasiado amplia vulnera las atribuciones de la Cámara de Diputados.

  • Rechazo a la vaguedad: El diputado César Holguín (Ahora Nación) señaló que el pedido es «excesivamente vago y laxo», mientras que la diputada Anali Márquez (Juntos por el Perú) recordó que la propuesta de 66 puntos debe cumplir con el requisito de especificidad previsto en el artículo 104 de la Constitución.
  • Exigencia de límites: Desde el Partido Cívico Obras, el diputado Víctor Piñán remarcó que la autorización debe otorgarse con responsabilidad, advirtiendo que «no es un cheque en blanco». Por su parte, la diputada Roxana Rocha (Renovación Popular) indicó que persisten dudas sobre reformas tributarias, empleo y cuentas de ahorro para menores.
  • Llamado a evitar la confrontación: El diputado Fernando García Huby (Partido del Buen Gobierno) demandó respeto por el trabajo de la Cámara y cuestionó las declaraciones políticas que desconocen las decisiones que pueda tomar el Parlamento.
  • Posturas a favor: En defensa de la propuesta, la diputada oficialista Cecilia Chacón (Fuerza Popular) sostuvo que la delegación de facultades es una herramienta democrática recurrente al inicio de cada gestión.

El drama social frente a la realidad política

Para blindar la urgencia del paquete laboral, Sheput justificó la solicitud argumentando que las facultades buscan atender a cerca de 1.5 millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan (NINIs) para restar terreno a la delincuencia, agregando que la medida busca otorgar derechos a quienes laboran en la informalidad.

Sin embargo, más allá de las cifras de empleo expuestas por el titular de Trabajo o del llamado de Galarreta a acompañar la gestión, la presentación del Gabinete dejó en evidencia una falencia en gestiones sin bancada propia: la dificultad para procesar que el Congreso no es una mesa de partes del Ejecutivo y que la delimitación o la negativa parlamentaria son resultados democráticos tan válidos como la aprobación.

 

- Advertisement -spot_img

More articles

- Advertisement -spot_img

Latest article