Medida de presión intenta impedir que el Congreso apruebe proyecto que permite a la actual rectora postular a la reelección
UNMSM. Por segundo día consecutivo permanece tomado el campus de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) por un grupo de estudiantes que se oponen al intento del Congreso de la República de aprobar, en la sesión plenaria de mañana jueves, un proyecto de ley que permitiría que la actual rectora, Jerí Ramón Ruffner, pueda presentar su candidatura a la reelección inmediata.
Jóvenes que ocupan la ciudad universitaria, muchos de ellos con el rostro cubierto por temor a represalias administrativas o policiales, señalaron a los medios de comunicación que no levantarán la medida de fuerza hasta que quede descartada definitivamente la posibilidad de aprobar la denominada «ley reeleccionista». Según los manifestantes, esta iniciativa es promovida por un bloque de congresistas en estrecha coordinación con la propia rectora Ramón, cuyo mandato vigente concluye en julio de 2026.
El marco legal en disputa
Actualmente, la Ley Universitaria (Ley N° 30220), aprobada en el año 2014 tras un intenso debate sobre la reforma de la educación superior, establece en su artículo 66 que el mandato de las autoridades universitarias (rector y vicerrectores) es por un periodo de cinco años, sin posibilidad de reelección inmediata. Esta prohibición se introdujo originalmente para evitar el enquistamiento de grupos de poder y fomentar la alternancia democrática dentro de las universidades públicas.
Sin embargo, el Proyecto de Ley 12198/2025-CR busca modificar dicho artículo para permitir la reelección por un único periodo adicional. De aprobarse, el texto legal facultaría a las autoridades actuales a postularse nuevamente, siempre que soliciten una licencia al cargo con 40 días de anticipación al proceso electoral.

El papel del Congreso y la «Ley con nombre propio»
La sesión plenaria programada para mañana jueves es considerada decisiva. Los estudiantes y diversos sectores de la comunidad académica perciben esta iniciativa legislativa como una «ley con nombre propio», diseñada para favorecer a la administración actual de la «Decana de América».
Esta percepción ha profundizado la desconfianza institucional, al cuestionarse la autonomía universitaria frente a lo que consideran una injerencia directa del Poder Legislativo en los asuntos internos de San Marcos.
Voceros estudiantiles sostienen que el Congreso está legislando para beneficiar intereses particulares en lugar de fortalecer el sistema académico. «Se está vulnerando el espíritu de la reforma universitaria de 2014 para asegurar la permanencia de una gestión que ya tiene cuestionamientos internos», afirmaron durante la madrugada desde las puertas del campus.
El factor tiempo e incertidumbre
La inmediatez es el factor que ha catalizado la protesta. La proximidad del fin de la gestión de Jerí Ramón acelera tanto los intentos legislativos por cambiar las reglas de juego como la urgencia de los gremios por impedirlo.
De acuerdo al Cronograma Electoral aprobado por el Comité Electoral Universitario (CEU), el sábado 16 de mayo es la fecha única de la Presentación de Solicitudes de Inscripción de Candidaturas.
Esta es la razón de la urgencia en aprobar esta iniciativa que ni siquiera tiene dictamen de la Comisión de Educación. Si el proyecto reeleccionista no se aprueba en el Plenario de mañana, Jerí no podrá presentar ninguna candidatura, por lo que deberá continuar en el cargo hasta el 26 de julio, fecha en la que entregará el cargo al ganador de la Segunda Vuelta programada para el 20 de julio.
Impacto y riesgos de la toma
Mantener el campus tomado por 48 horas consecutivas ha generado una paralización total de las actividades:
- Suspensión académica: Miles de alumnos se ven afectados por la cancelación de clases presenciales, laboratorios y exámenes programados.
- Parálisis administrativa: Procesos de titulación, trámites de grados y gestiones de investigación se encuentran detenidos.
- Riesgo de desalojo: Ante la prolongación de la toma, existe la posibilidad de que las autoridades universitarias o el Ministerio Público soliciten la intervención de la Policía Nacional. Los antecedentes de ingresos policiales al campus sanmarquino generan un clima de alta tensión y temor a posibles enfrentamientos que vulneren la integridad de los jóvenes.
Nota de contexto San Marcos, por su peso histórico, social y político, suele ser el termómetro de la resistencia estudiantil en el Perú. Lo que suceda en la sesión del Pleno de mañana no solo definirá el futuro de la gestión en la UNMSM, sino que sentará un precedente sobre la estabilidad del sistema universitario nacional y los límites de la intervención legislativa en la educación pública.
Esta es la versión sobre la toma del campus de los estudiantes de la Federación Universitaria de San Marcos. :
