Arena 1 y Costa 21, ubicados en San Miguel, operan en terrenos sobre rellenos sanitarios y son vulnerables ante sismos
Costa Verde. La seguridad de miles de asistentes a los conciertos en la Costa Verde está bajo la lupa. Los locales Arena 1 y Costa 21, ubicados en la jurisdicción del distrito de San Miguel, operan sobre áreas ganadas al mar mediante rellenos, una condición que los hace altamente vulnerables ante la actividad sísmica.
El capitán del Puerto del Callao, capitán de navío Amílcar Velásquez, detalló que informes técnicos de instituciones científicas como el IGP (Instituto Geofísico del Perú) y el Ingemmet determinan que estos suelos no poseen la firmeza necesaria para soportar estructuras de eventos masivos.
A esto, agregó, se suma el factor ambiental: la corrosión marina acelera el desgaste de las estructuras metálicas y techos, elevando el peligro de colapso durante los espectáculos.
El «cuello de botella» en la evacuación
Más allá de la inestabilidad del suelo, la preocupación logística es crítica. La Marina de Guerra del Perú alerta que las vías de salida son insuficientes para la cantidad de personas que albergan estos recintos.
- Capacidad desbordada: Actualmente solo existen dos puentes de salida.
- Antecedentes peligrosos: En 2023, la congestión obligó a los asistentes a trepar acantilados para evacuar la zona, un escenario que ante un sismo o maremoto resultaría en una tragedia por aplastamiento o caídas.El conflicto legal: De espacio público a negocio privado
El origen del problema también es normativo
En 2019, la Marina de Guerra otorgó una concesión de 530 mil metros cuadrados a la Municipalidad de San Miguel, pero con un fin estrictamente público y recreativo (construcción de ciclovías y desarrollo de áreas verdes).
Sin embargo, el uso de estos terrenos para locales privados de conciertos representó un incumplimiento del acuerdo original. Debido a esto:
- En 2022, la Marina retiró la concesión al municipio.
- Se han presentado denuncias ante la Fiscalía, la Contraloría y la Municipalidad de Lima.
- Se ha solicitado la intervención de Indecopi para proteger los derechos y la integridad de los consumidores que adquieren entradas sin conocer estos riesgos técnicos.
Análisis de Contexto
La situación en la Costa Verde de San Miguel pone en evidencia una desconexión peligrosa entre la gestión municipal de licencias de funcionamiento y las advertencias de los entes técnicos del Estado.
Mientras las productoras de ambos establecimientos continúan programando fechas estelares, la infraestructura —basada en relleno y con una salinidad extrema— opera al límite de su resistencia, dejando la seguridad de los ciudadanos supeditada a la suerte frente a un evento natural de gran magnitud.
