Cipriani: había dicho que al cumplir 80 años se retiró de toda ocupación en la curia romana
Cipriani. El Vaticano, a través del director de su Oficina de Prensa, Matteo Bruni, confirmó que se ha impuesto al arzobispo emérito de Lima, Juan Luis Cipriani Thorne, un precepto penal sobre actividades públicas, lugar de residencia y uso de insignias.
“Este precepto sigue vigente, aunque en algunas ocasiones se ha concedido permiso por cuestiones familiares o de edad”, precisó el vocero del Vaticano.

Los detalles
Las medidas disciplinarias contra Juan Luis Cipriani Thorne, arzobispo emérito de Lima, existen y siguen siendo válidas y vigentes, confirmó a la prensa acreditada en la Santa Sede el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni,
Tras la publicación en el diario El País de España sobre las denuncias contra el cardenal presentadas ante la Santa Sede en 2018, referidas a abusos que Cipriani habría cometido en 1983 y que dieron lugar a una serie de sanciones, entre ellas la obliga, el exarzobispo de Lima declaró que al cumplir 80 años se retiró de toda ocupación en la curia romana y se trasladó de Roma a Madrid. El 2020 el papa Francisco le permitió reanudar sus tareas pastorales.
“El 4 de febrero de 2020 tuve una audiencia con el papa Francisco, y el Santo Padre me permitió reanudar mis tareas pastorales. Así lo demuestra mi amplia actividad pastoral realizada durante estos años, predicación de retiros espirituales, administración de sacramentos, etc. En estos años fuera de Lima viví en Roma dedicado a mis trabajos como Cardenal miembro del Dicasterio para la Causa de los Santos hasta que cumplí los 80 años y me retiré de toda ocupación en la curia romana y me trasladé a Madrid”, explicó el religioso en una carta difundida el sábado.
Tras la publicación en el diario El País de España sobre las denuncias contra el cardenal presentadas ante la Santa Sede en 2018, referidas a abusos que Cipriani habría cometido en 1983 y que dieron lugar a una serie de sanciones, entre ellas la obligación de abandonar Perú
En su declaración Bruni confirmó que «tras aceptar su dimisión como arzobispo de Lima», al cardenal emérito «se le impuso un precepto penal con ciertas medidas disciplinarias relativas a su actividad pública, lugar de residencia y uso de insignias».
La medida en cuestión fue «firmada y aceptada» por Cipriani. «Y aunque en ocasiones puntuales se concedieron ciertos permisos para atender peticiones debidas a la edad y situación familiar del cardenal emérito, en la actualidad, este precepto sigue vigente», subrayó el portavoz.

El comunicado de Cipriani
En una carta, Cipriani, de 81 años y actualmente residente en Madrid, calificó las acusaciones de «completamente falsas». «No he cometido ningún delito ni he abusado sexualmente de nadie ni en 1983, ni antes ni después», reza el texto, en el que el cardenal confirma la existencia de una denuncia en su contra en 2018 y el hecho de que, en 2019, sin que se abriera un proceso, fue informado por el nuncio en Perú de que la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe le había impuesto una serie de sanciones.
Entre ellas, la limitación del ministerio sacerdotal, una residencia permanente fuera del país y el silencio. «Cosa que he hecho hasta ahora», escribe Cipriani. El purpurado considera «grave» el hecho de que se publiquen informaciones que parecen proceder «de documentación reservada por la Santa Sede que ni siquiera yo tengo en mi poder».

