¿Como entender el fenómeno de atenuación “a mayor distancia, menor sensación”?
El sismo de magnitud 6.1 en Ica se percibió en Lima como un leve sacudimiento. Mientras que en el epicentro el movimiento vertical dejó 28 lesionados leves y daños materiales menores, en la capital las ondas destructivas se «limaron» debido a los 300 kilómetros de distancia y a una profundidad de 81 km.
Emergencia sísmica. La distancia y la profundidad volvieron a ser los factores determinantes en la percepción de un evento de la naturaleza. El violento y brusco movimiento sísmico de magnitud 6.1 que sacudió la región Ica a las 12:57 p.m. de este martes demostró de manera práctica una ley física fundamental de la sismología: a mayor distancia del epicentro, menor es la sensación del movimiento en el suelo y, por ende, disminuye el nivel de alarma en la población.
Para entender este fenómeno de atenuación, el presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera en diálogo con agendapais, utilizó una analogía muy didáctica: “Si usted enciende una radio y pone a todo volumen una cumbia, el ruido al costado le perturbará el oído. Pero si usted se aleja 100 metros, solo percibirá un sonido tenue. Si usted está al lado del sismo, percibirá altos sacudimientos del suelo; si está a 300 kilómetros de distancia, solo percibirá leves sacudimientos”.
Esta es la razón geofísica real por la cual la opinión popular en la capital describió el sismo como un vaivén inofensivo, mientras que en el epicentro la realidad fue muy distinta.

Dos realidades para un mismo evento
Debido a que el epicentro se ubicó en el continente, a 41 kilómetros al sur de la ciudad de Ica (en la zona del distrito de Ocucaje), el sismo se originó prácticamente debajo de dicha ciudad. Al encontrarse la población directamente sobre la vertical del quiebre, el sacudimiento allí fue de carácter vertical, brusco e intenso.
En contraste, al viajar los más de 300 kilómetros que separan a Ica de Lima, las ondas destructivas se «limaron» en el camino. Lo que en el epicentro fue un sacudón violento, en la capital se transformó en un leve bamboleo o «sacudimiento del suelo» que no revistió mayor peligro.
El segundo factor crucial fue su profundidad de 81 kilómetros. Esta condición técnica corrobora que el sismo ocurrió de manera intraplaca (dentro del continente) y sirvió como un amortiguador natural para las regiones más alejadas, diluyendo las frecuencias más altas y destructivas del temblor.
Diferencias con sismos históricos en la región
Ica es una de las zonas con mayor recurrencia sísmica del país, pero la naturaleza del sismo de hoy difiere radicalmente de las grandes tragedias del pasado:
- El Terremoto de Pisco (2007) – Magnitud 8.0: Aquel devastador evento tuvo una profundidad de apenas 39 kilómetros y ocurrió directamente en la zona de contacto interplaca (falla superficial de subducción). Liberó casi 1,000 veces más energía que el sismo de hoy y, al ser tan superficial, la aceleración del suelo destruyó la infraestructura de adobe y concreto no preparado.
- El Terremoto de Ica (1996) – Magnitud 7.7: Localizado frente a las costas de Nazca/Marcona, tuvo una profundidad de 32 kilómetros. Su cercanía a la superficie generó intensidades de hasta VIII en la escala de Mercalli, provocando el colapso de miles de viviendas.
Balance de daños y personas afectadas
A pesar de clasificarse como un evento moderado-fuerte en términos de energía liberada, el sismo dejó una estela de afectaciones materiales y heridos leves en la zona del epicentro. El Ministerio de Salud (MINSA), a través del COES Salud, consolidó un total de 28 personas lesionadas. Los afectados recibieron atención médica inmediata en el Hospital Santa María del Socorro (13 pacientes), el Hospital Regional de Ica y el Hospital San José de Chincha (2 pacientes).
En cuanto a la infraestructura, el reporte oficial detalló los siguientes daños:
- Sector Salud: Se reportaron afectaciones menores (pero bajo condición operativa) en el Hospital Regional de Ica, en el puesto de salud Pichuta (ubicado en la región Huancavelica) y en una sede de la Dirección Regional de Salud (DIRESA) Ica. La Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud (DIGERD) anunció el desplazamiento de personal técnico especializado para brindar asistencia técnica en las zonas afectadas.
- Sector Educación: Cuatro instituciones educativas de la región Ica reportaron daños estructurales ligeros en sus instalaciones.
- Vías de comunicación: En el kilómetro 41+000 de la vía Los Libertadores, en el tramo que conecta San Clemente con Huaytará, se registró la restricción temporal del tránsito vehicular debido al desprendimiento de piedras y un derrumbe provocado por el remezón.
Este evento sísmico vuelve a ser el recordatorio perfecto de que, en un país con una alta actividad geodinámica como el Perú, las fronteras regionales no existen: un fuerte impacto en el sur se convierte, inevitablemente, en una vibración viajera bajo los pies de los habitantes de la capital.



