Un equipo internacional de científicos, liderado por la Universidad de Oslo y el Hospital Universitario de Oslo (Noruega), publicó los resultados de uno de los mayores estudios genéticos jamás realizados sobre la enfermedad de alzhéimer.
La investigación, publicada en la revista científica Nature, analiza información genética de aproximadamente 2,8 millones de personas —incluyendo 183.620 diagnosticados con el mal y datos de 30 grupos de investigación—, logrando dilucidar nuevos mecanismos biológicos fundamentales para comprender el desarrollo de la patología.
El trabajo consolida un total de 127 regiones del ADN asociadas con la enfermedad, de las cuales 48 son completamente nuevas.

- Informe de uno de los mayores estudios genéticos jamás
realizados sobre la enfermedad de alzhéimer.
Significado del descubrimiento
Los hallazgos no solo amplían el mapa genético del alzhéimer, sino que reafirman y detallan qué ocurre a nivel celular en el cerebro:
· El papel protagonista de la microglía: La investigación refuerza la evidencia sobre las células inmunitarias del cerebro (la microglía), encontrando señales genéticas estrechamente relacionadas con su activación y con el reclutamiento de células inmunitarias encargadas de eliminar sustancias perjudiciales.
· Vulnerabilidad neuronal específica: Por primera vez se detectaron tipos específicos de neuronas (como subtipos gabaérgicos y glutamatérgicos) que presentan una concentración significativa de señales genéticas asociadas, mostrando una marcada infraexpresión de genes en pacientes afectados.
· Nuevas vías biológicas: Además de confirmar procesos ya conocidos como el procesamiento del amiloide y la unión de lípidos, el estudio vinculó el alzhéimer con vías metabólicas y celulares que antes no se conectaban directamente mediante GWAS, tales como el metabolismo del glutatión, la señalización RAS y el metabolismo de esfingolípidos.
Impacto terapéutico y predicción de riesgo
Uno de los aportes más esperanzadores para la medicina es la identificación de 17 nuevos genes que interactúan con fármacos aprobados o en desarrollo, destacando potenciales blancos terapéuticos como las quinasas SYK y AXL (implicadas en la respuesta inmunitaria y la fagocitosis de la microglía), así como el gen QPCT, relacionado con la modificación de la proteína amiloide.
Asimismo, el estudio triplicó las estimaciones previas de heredabilidad basada en polimorfismos de un solo nucleótido (alcanzando un 16% en la escala de liability) y demostró que los modelos de Puntuación de Riesgo Poligénico (PGS) mejoran sustancialmente la capacidad de predecir el riesgo de desarrollar la enfermedad, marcando un paso firme hacia la medicina de precisión y la detección temprana.