El encuentro entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez será la noche del domingo 31
EG2026. La cuenta regresiva para la segunda vuelta de las Elecciones Generales 2026 (EG2026) ha entrado en su fase más crítica y decisiva. Tras negociaciones y coordinaciones, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), liderado por Roberto Burneo, anunció el cronograma de los encuentros que definirán el destino político del país.
El Centro de Convenciones de Lima volverá a abrir sus puertas para albergar, el próximo domingo 31 de mayo, el debate presidencial entre los dos aspirantes que han logrado captar la atención de la ciudadanía: Keiko Fujimori, representante de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, candidato por Juntos por el Perú.
Este encuentro no será uno más en el calendario electoral. Representa la culminación de un proceso que busca consolidar el voto de cara a la elección definitiva del 7 de junio. Sin embargo, la expectativa se centra en un factor clave: la dinámica que marcará el reencuentro entre ambos candidatos tras su paso por la primera ronda del debate.
En aquella instancia, Fujimori y Sánchez protagonizaron un intercambio de visiones contrapuestas que, lejos de ser un mero trámite, dejó al descubierto las profundas divergencias ideológicas y programáticas que definen sus respectivas candidaturas.

La revancha de las ideas: un antecedente marcado por la intensidad
La memoria electoral de la ciudadanía aún retiene las imágenes del primer cruce entre ambos. En la primera vuelta, el escenario del debate funcionó como un catalizador que permitió a la ciudadanía contrastar, por primera vez, el pragmatismo y la estructura de Fuerza Popular frente a la propuesta de cambio profundo y enfoque social que abandera Juntos por el Perú.
Aquel debate no estuvo exento de momentos de alta tensión, donde las réplicas y contrarréplicas sirvieron para evidenciar que, para llegar a Palacio de Gobierno, el camino exige más que eslóganes: requiere una capacidad de respuesta bajo presión que será puesta a prueba nuevamente a finales de este mes.
El presidente del JNE, Roberto Burneo, subrayó la importancia de estos espacios, calificándolos como herramientas fundamentales para combatir la apatía que inicialmente rodeó al proceso electoral. Según Burneo, la experiencia previa demostró que el debate «fue la oportunidad para conocer a los candidatos y qué propuestas tenían», permitiendo que el electorado pase de la indiferencia a una postura mucho más atenta y crítica.

Cronograma y logística de un proceso transparente
Antes del plato fuerte del 31 de mayo, la ciudadanía podrá evaluar el sustento técnico de ambos planes de gobierno. El domingo 24 de mayo, la sede del jirón Nazca en Jesús María recibirán a los equipos técnicos de ambas agrupaciones. Este debate, menos centrado en la confrontación política y más en la viabilidad de las políticas públicas, resulta crucial para aquellos votantes que priorizan la capacidad de gestión y la solidez de los cuadros profesionales que rodearán al próximo mandatario.
«Hoy se han reunido en una primera jornada de negociación y quiero resaltar algo importante: las dos organizaciones políticas mostraron interés para dialogar y arribar a acuerdos», destacó Burneo.
El titular del organismo electoral enfatizó que, aunque aún se ultiman detalles sobre la metodología y los moderadores, existe un compromiso firme con la ética. Ambos partidos han suscrito el Pacto Ético, un documento que, en el contexto de una segunda vuelta altamente polarizada, adquiere un valor simbólico y práctico de vital importancia.

Hacia el 7 de junio: un llamado a la participación
Más allá de la logística y el formato, el JNE ha hecho un llamado enfático a la responsabilidad ciudadana. Con la mira puesta en el 7 de junio, el Jurado no solo se prepara para el evento televisado, sino también para la compleja tarea de garantizar la transparencia en las urnas.
Burneo recordó la importancia de la participación de los personeros de ambos partidos, describiéndolos como «aliados frente a controversias» y figuras indispensables para el resguardo de la integridad del proceso al momento de observar las cédulas de votación.
La jornada del 31 de mayo no solo será una tribuna para que Keiko Fujimori y Roberto Sánchez busquen persuadir a los indecisos; será, sobre todo, una prueba de madurez democrática. En un país donde las brechas sociales y políticas parecen profundizarse, el debate surge como el espacio obligatorio para que el voto informado sea, efectivamente, el protagonista.
La ciudadanía, consciente de lo que está en juego, espera que este nuevo encuentro en el Centro de Convenciones de Lima esté a la altura de las necesidades nacionales, dejando de lado la confrontación estéril para dar paso a las propuestas que el Perú requiere para el próximo quinquenio.
